¡Benditas manos, maestro!

English Version

Foto cortesía del autor

  Marcelo Orestes PereraMarcelo Orestes Perera ¡Benditas manos, maestro!, fue la primera frase de elogio al apreciar la obra de un verdadero artista. Autenticidad, refinado arte, exquisitez en la selección de las piezas y mucho amor repartido en la prodigiosa obra exhibida, resultan cartas credenciales de este artista de la artesanía en San Antonio de los Baños. Marcelo Orestes Perera, nació en la tierra de Eduardo Abela y René de la Nuez, el 16 de enero de 1954 y es autodidacta. Conversar con él resulta fácil, pues su diálogo es diáfano, inteligente y ameno. Sentados en la sala de la casa, y luego de saborear el rico café cubano, le tomo las fotos y comenzamos a recorrer su universo artístico, el cual emana de una luz inmensa que trae desde la cuna y que guía su talento en perfecta combinación de la mente y las manos.   

¿Cuándo se inicia como artesano?

 Hace aproximadamente veinticinco o treinta años. Comencé por propia inspiración como un hobby y la primera obra fue un caballo de puntillas e hilo, algo que guardo de recuerdo, porque ese corcel cabalga siempre conmigo en cada premio, evento o conferencia.

 ¿Tiene usted tradición familiar dentro de la artesanía?

 Ninguna. Ya le repito, soy autodidacta, todo lo que hago es producto de la imaginación y el talento.

¿A su juicio, cuáles son las principales condiciones que debe reunir un buen artesano?

Primero el amor que le ponga a lo que hace y tener talento, luego ser constante, curioso, poseer habilidades manuales, ser paciente y a la vez perseverante y muy creativo. Lo demás se logra con el tiempo.

¿Eventos en los que ha expuesto su obra?

Todas las Ferias Internacionales de Artesanía (FIART) que se realizan en Cuba, con espacios privados donde expongo mis piezas, las tres Bienales de Piel que se han realizado en el país y Ferias por invitación en Las Palmas de Gran Canaria, Santa Cruz de Tenerife, México y Venezuela.

Supongo que cuenta con una extensa gama de premios y reconocimientos.

Así es, usted no se equivoca. Pero el mejor de todos es el reconocimiento de mi pueblo cuando camino las calles y la gente dice: “mira ese que va ahí es Orestes el artesano”. Soy una persona que no me gusta hablar de lo que ostento, pero como es una entrevista, te enumeraré algunos de los reconocimientos. Cuento con el “Premio Manos”, que otorga la Asociación Cubana de Artesanos Artistas (ACAA), recibido en el 2007, la distinción “Rubén Martínez Villena” que entrega la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), una Placa Acreditativa otorgada en 1993 por mi visita a Venezuela a impartir talleres y conferencias acerca del trabajo artesanal, el Premio de la Popularidad el pasado año concedido a la mejor obra titulada “El dragón” en la Feria de México y el Premio en la Segunda Bienal de Piel realizada en La Habana.

¿Por qué se crea la ACAA en la provincia?

Sencillamente por la necesidad de aglutinar a los artesanos artistas que de una u otra manera tienen una obra de reconocido valor cultural y expositivo.

¿Usted es el presidente?

Sí, desde su creación, pues antes pertenecía al Comité Ejecutivo Nacional, considero que es un gran privilegio y a la vez una responsabilidad muy grande, porque tengo la misión de guiar los destinos profesionales de muchos artistas de la provincia y velar porque su obra sea reconocida en Cuba y el exterior, pero lo hago con mucho amor y respeto, porque soy artista y nunca me sentiré un dirigente.

¿Cómo ve la salud de los artesanos en la provincia?

Muy buena, yo diría que excelente. La provincia cuanta con artesanos de prestigio nacional como son los casos de Yosvany Pérez Robledo de Alquízar, Javier Trutié Parra de Bauta y los ariguanabenses Orestes Perera Jr, Israel Rodríguez y Armando Acosta junto a su hija Maday.

¿Qué representa para usted la radio?

Un medio de prensa al cual respeto mucho y con el que tengo las mejores relaciones de trabajo. Gracias a los Festivales de la Radio en todos los niveles, mi obra ha sido exhibida y también es motivo de estímulo para los realizadores y las emisoras destacadas del país.

En la esquina de su casa, existe un parque que fue fruto de su talento. Hábleme al respecto.

Sonríe y piensa antes de hablar. Sí, eso fue una idea que se me ocurrió en un momento determinado y la llevé a feliz término con la ayuda de otros artistas, algunos vecinos de la cuadra y mi familia. Costó mucho esfuerzo y sacrificio, pero se logró y ese es el mejor premio. Ahora da gusto pasar por esa esquina y sentarse en el parquecito. Lo que antes era un vertedero es hoy una obra social.

Lo identifica un pez, ¿por qué?

Sencillo. Porque como dice la canción de Silvio Rodríguez, “Yo soy de donde hay un río” y que mejor sello identitario que una trucha como símbolo de mi Ariguanabo.

Mencionaba a Silvio Rodríguez, sabemos que fue uno de los que le apoyó en el empeño de ese parque.

Sí, Silvio es un gran amigo y muy amante de su pueblo. Enseguida que supo de la idea me dijo: “Orestes, yo estaré junto a ti en ese bello proyecto” y el día que lo inauguramos el 28 de enero del 2007, nos visitó y dijo unas palabras muy sentidas que guardo con mucho celo y amor.

Volviendo a su obra en el taller, ¿Cuáles son las técnicas que trabaja?

Son varias, el repujado en cuero, el cincelado y repujado en cobre, los trabajos decorativos utilitarios, los tapices y máscaras, los artículos de piel utilitarios como carteras, cintos, billeteras y las combinaciones de piel y cobre.

¿Qué es para usted San Antonio de los Baños?

¡Todo!. Aquí nací y me crié. Amo mi pueblo como a mi propia vida y sufro con cada herida que padece la ciudad de la risa en sus edificaciones y calles. San Antonio de los Baños es cultura, poesía, arte y canción.

¿Proyecciones de trabajo inmediatas?

Presentarnos en FIART 2012 que será en diciembre y aportar lo mejor de nuestro arte a la Villa del Humor.

¿Satisfecho con la obra realizada?

Nunca se está satisfecho, cada día que pasa uno crea algo nuevo y busca la perfección en los trazos, cortes o decorados de la obra terminada, pero sí le puedo decir que estoy contento con el resultado de mi trabajo y le repito, mi mejor premio es el reconocimiento popular.

Marcelo Orestes Perera, auténtico  ariguanabense tiene en las manos una joya que sabe poner en bien de la sociedad, por eso es querido y respetado como una gente de pueblo.


Del Municipio

Culturales

Deportivas

Provinciales