Los secretos de un sueño

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Foto cortesía del autor 

 “Soy un eterno soñador que guardo celosamente el secreto de cada una de mis utopías, porque al final las hago realidad”. Así se define Erquidio Rodríguez Ortiz, un ariguanabense que deja su impronta en el transitar por las calles y avenidas de San Antonio de los Baños. El pueblo que le vio nacer y para el cual dedica todos sus empeños.

¨Soy un eterno soñador¨, Erquidio Rodriguez Ortiz¨Soy un eterno soñador¨, Erquidio Rodriguez Ortiz Conversar con este hombre, sensible, sencillo, respetuoso y honesto, resultó un verdadero privilegio. Una llamada telefónica y la inmediata aceptación al diálogo, dieron paso al saludo de cortesía y el brindis con la taza de café, antecedió nuestra entrevista.

 

 ¿Cómo recuerda la infancia?

 Una etapa muy linda de mi vida. Soy nacido y criado en el campo, con tremenda humildad. Desde pequeño aprendí del sacrificio para obtener las cosas, por modestas que fueran. Mis juguetes eran rústicos, típicos de un niño de campo al que sus padres alcanzaban a regalar lo que podían con los ahorritos, pero los amaba, porque sabía que ellos, Leopoldina y Eulalio, trabajaban duro para verme crecer en un ambiente de paz y armonía.

 ¿Y de la juventud?

 Estudié hasta que pude y luego empecé a trabajar. Comencé en el Instituto Cubano del Libro en el año 1968 cuando tenía veinte años y allí estuve hasta 1980. Después trabajé en el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, ICAP, en 1987, y ese mismo año, pasé a formar parte del colectivo de trabajadores del Comité Municipal del Partido Comunista de Cuba, en San Antonio de los Baños, como ideológico, labor que desempeñé por espacio de dos años.

 También fue Director de Cultura…

 Sí. Por cierto, una de las etapas más difíciles, pero a la vez hermosas de mi vida laboral.

 ¿Por qué lo considera así?

 Porque resultaron años muy duros para el país, donde hacer cultura era muy necesario. Corría el Período Especial, entre 1990 y 1994 y teníamos que asumir la escasez de recursos. Muchas veces sin luz eléctrica, otras sin el presupuesto adecuado para hacer las actividades. Solo el empeño de convertir los sueños en realidad y demostrar que toda obra humana es posible, me hizo incentivar en la gente el deseo de crear y fomentar en el barrio la cultura que se necesitaba para salir adelante en ese entonces.

 ¿Cómo lo logró?

 Dándole al trabajador de la cultura el mérito que merecía y revitalizando en cada artista el respeto por su obra. A pesar de lo difícil que fue trabajar, logramos mantener las “Bienales Internacionales del Humor”, dimos nacimiento a la “Humoranga Ariguanabense”, fuimos sede del “Festival Internacional Boleros de Oro” junto a la capital y Santiago de Cuba, logramos ser subsede del “Festival del Nuevo Cine Latinoamericano”, gracias al vínculo estrecho con la Escuela Internacional de Cine y Televisión y marchamos junto al progresivo ascenso que tuvo el movimiento de artistas aficionados. Por eso te repito, fue una etapa brillante de mi vida como trabajador y dirigente.

 ¿Cómo ve la salud de la cultura en San Antonio de los Baños?

 La cultura de este pueblo tiene sus raíces bien profundas y se fortalece por días con el trabajo de los promotores culturales, los jóvenes instructores de arte, los talleres literarios de la Casa del Cultura y las actividades que se realizan a diario en asentamientos poblacionales para mantener vivo el legado martiano de “Ser cultos para ser libres”.

 ¿Es cierto que fue jugador de béisbol?

 ¡Claro!. La pelota es otra de mis pasiones, además de la cultura. Jugué béisbol y participé en los primeros Juegos Escolares Nacionales de Alto Rendimiento que se hicieron en Cuba. Recuerdo que mi equipo se llamó “Becas” y reunía a los alumnos de los centros internos de secundaria básica de todas las provincias del país, que en aquel entonces, respondía a la Ciudad Escolar “Ciro Redondo” ubicada en la capital.

 ¿Cuál era su posición?

 Jugaba campo corto y era muy defensivo, auque mi fuerte siempre fue el bateo. Tenía tremendo tacto para conectar la bola y siempre promedié por encima de los 380 de average.

 ¿Recuerda alguna figura de esa época que haya llegado a las Series Nacionales?

 Ubaldo Álvarez. Un pelotero que siempre discutía conmigo los títulos de bateo de la liga y que fue integrante de los Industriales de la capital.

 Volviendo a su labor profesional como directivo, me gustaría que hablara de sus responsabilidades como Diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular, por San Antonio de los Baños.

 Imagínese. Otro de mis sueños hechos realidad. Tuve la dicha de representar a más de 40 mil habitantes de mi pueblo en la Cuarta Legislatura al Parlamento Cubano en los años 1997 y 1998. Fueron momentos extraordinariamente definitorios para la nación, con una economía endeble luego de la ruptura del campo socialista.

 Fui protagonista de los cambios que tuvo que poner en práctica la dirección del país con la adopción de nuevas leyes que regirían los destinos de Cuba, sin cambiar los principios que traíamos desde las luchas independentistas. También dentro del Parlamento, integré la sesión que trataba los temas de relaciones internacionales y a su vez, era delegado de mi circunscripción, lo que nunca me hizo perder el sentido de pertenencia por este pueblo al que quiero tanto.

 ¿Qué le dice el nombre de Rafael Rodríguez Ortiz?

 ¡Una luz en mi camino!.Es ese hermano ejemplar con el cual cuento para todo. Sus sueños son los míos y juntos lo hacemos realidad. Es un hombre extraordinariamente voluntarioso, en el cual destacan por encima de todos sus valores, la humanidad y el sentido de pertenencia que desborda por este pedazo de patria que es San Antonio de los Baños.

 ¿Y el Bosque Martiano del Ariguanabo?

 La más grande utopía hecha realidad por el empeño y los deseos de mi hermano. Algo hermoso en lo que muchos no creyeron al principio, pero siempre pensé que era una brillante idea y lo apoyé en todo. Hoy el Bosque Martiano del Ariguanabo es un museo al aire libre, centro de referencia para el visitante y el mejor libro para el niño que se adentra en la historia de Cuba.

 Ahora que habla de historia. Usted también trajo al Ariguanabo el primer coche bomba que circuló en la villa en los años de la colonia.

 ¿Lo afirmas o lo preguntas?

 ¡Lo afirmo!. Por cierto, ¿cómo fue posible ese otro sueño?.

 Con la voluntad y los deseos de muchos que se solidarizaron con la idea de regresar ese objeto museable a su lugar de origen. Mi hermano “Felito” se enteró que existía el coche bomba en Camagüey, y como yo estaba en mis funciones en el Parlamento, hice las gestiones pertinentes con los funcionarios de la Asamblea Provincial y del Partido en esa histórica provincia y logramos traer el coche bomba para San Antonio de los Baños.

Como buen hacedor de sueños, este ariguanabense nacido el 14 de enero de 1948 conoce la dicha de ser un verdadero amante de la música y cuenta con varios méritos en los Festivales de la Música Ariguanabense.

¿De dónde le viene lo de compositor?

Eso no sabría responderlo. Solo se que le pongo melodía a mis propios sueños y en ellos van todos los secretos que guardo en el alma.

¿Pero ha tenido suerte cuando ha querido concursar?

Sí, es cierto. El tema “Mil quimeras” que interpretó mi hijo Joe Joel, fue premio en el “Festival de la Música Ariguanabense” en sus primeras ediciones y “Universo de sueños”, también se alzó con una mención en el propio certamen.

¿Qué es para Erquidio Rodríguez Ortiz, Radio Ariguanabo?

Una emisora que sabe llegar a la audiencia con elegancia, respeto y buen gusto. Tiene un colectivo de profesionales que mantiene informado al pueblo de lo que acontece y no pierde ni un instante la identidad para la cual fue creada un 8 de octubre de 1971.

Como buen bateador que fue en sus años juveniles, le propongo un intercambio de preguntas rápidas para que las conecte cual si estuviera en un terreno de pelota. ¿Lo acepta?

Adelante.

¿Mejor virtud?

Ser un soñador

¿Mejores amigos?

Mis hijos

¿Ídolos en el arte?

Muchos, si los menciono a todos sería interminable la lista

¿La mujer cubana?

La más hermosa y valiente que existe

¿El Río Ariguanabo?

La razón de ser de nosotros los ariguanabenses

¿Vivir en San Antonio de los Baños?

El mayor orgullo de mi vida. Seré ariguanabense hasta el último aliento.

¿Silvio, Nuez. Quidiello y Abela?

Grandes baluartes de la cultura de este pueblo

¿Nuevos sueños?

Ver al Ariguanabo más hermoso cada día. No cejar en el empeño de luchar por un pueblo limpio y reluciente, donde sus pobladores sientan el placer de caminar estas calles que tanta historia atesoran.

Termino de conversar con Erquidio Rodríguez Ortiz y al despedirme regala una sonrisa como muestra de agradecimiento. Envuelto en la modestia que trae desde la cuna me dice: “Gracias por incluirme en tu segmento Gente de Pueblo”. No las merece, le respondí. Usted forma parte de los grandes hombres de mi Ariguanabo.