El Cunde y los orishas

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Foto cortesía del autor

Encontrar  la casa de Gabriel Madruga Hernández, no fue difícil, todos en el Ariguanabo lo conocen, pero nadie por su verdadera identidad, sino por el mote de “El Cunde”. Al tocar a la puerta me recibió su esposa y luego llegó él, sonriente y jaranero, como es habitual en su personalidad. Estrechó mi mano con alegría dio a conocer a la familia el motivo de mi visita.

Gabriel Madruga Hernández ¨El Cunde¨Gabriel Madruga Hernández ¨El Cunde¨
Tomamos asiento en la sala y luego del acostumbrado brindis con el criollo café, empezamos a conversar. Sereno, despojado de toda timidez y sin secretos, respondió mis preguntas, muchas de ellas basadas en datos y apuntes que guarda con celo en el viejo chiforover
 

 

¿Pudiera decirme su fecha de nacimiento?
 

Como no. Yo nací el 30 de abril de 1946 en esta misma casa, por lo tanto tengo 66 años cumplidos. Soy parte de nueve hermanos y todos nos hemos criado aquí en la Loma, uno de los barrios más populares de San Antonio de los Baños.
 

¿Entonces siente orgullo de vivir en este barrio?
 

¡Por supuesto!, la Loma para mí es como una familia grande. Aquí cultivé amigos, me casé, tuve mis hijos y soy feliz de ser lomero.

¿Por qué le dicen “El Cunde”?

Sonríe y se balancea en el sillón antes de responder. Eso habría que preguntárselo a mi hermana mayor, pero creo que fue por una canción de la época mía de muchacho.

¿Recuerda cómo transcurrió su infancia?

Con mucha humildad y alegría, jugaba pelota en el placer y bolas aquí en la calle. Estudie en la Escuela Pública número 3, “Rafael María de Mendive” hasta el sexto grado, luego pasé a “Domingo Lence” que hoy es una primaria, y allí llegué hasta octavo grado. Después vino el llamado del servicio militar y cuando lo terminé hice algunos años como Jefe de Compañía Zapador.

Hablaba de la pelota, ¿es cierto que fue lanzador?

¡Muchacho, me encantaba pitchear! Todo lo que aprendí en el mundo de la pelota como lanzador se lo debo a Heriberto Echaindia,(fallecido), quien me descubrió y enseñó los secretos de la pelota. Empecé en los juveniles en 1963 con Jorge Altar como manager y llegué a jugar un Campeonato Nacional con La Habana, donde estuvieron conmigo Agustín Marquetti, Jorge Reyes, Eduardo Ortega y otras estrellas, que después brillaron en el más alto béisbol.

¿Cuáles eran sus principales armas como lanzador?

El tremendo control que tenía. Yo no era un pitcher de bolas rápidas, pero tenía una buena curva y una slider cortica que dominaba a los bateadores.

¿Cuál fue su principal rival con el madero?

Lázaro Larrinaga, “El Burro”. Óigame periodista, ese hombre me bateaba hasta con el mango del bate, como se dice en buen cubano.

¿Y el más fácil de dominar?

Luis Guerra, “Tortilla”, a ese lo dominaba a mi antojo.

Usted fue buen pitcher, pero su fama en el Ariguanabo es como religioso. ¿Hábleme de esa faceta de su vida?

Es verdad, la mayoría de la gente del pueblo me conoce como religioso y solo los de mi generación saben que fui pelotero, sobre todo como yerbero, porque soy osainista.

¿Es decir que tiene recibido Osain en santo?

Así mismo como usted lo dice. Soy santero desde 1985 y en el 2010 recibí Osain, el dueño de las hierbas.

Para ostentar ese poder hay que ser muy conocedor de la botánica

Exactamente. Osain es el poder de la naturaleza y cada hierba que usted utilice para remedios o lavatorios de santería, tiene que hacerle su rezo y pagarle su derecho, todas son benditas y tienen su aché propio. Además estudiar la botánica me permite profundizar en los secretos de cada hierba o palo que tome en mis manos.

¿Solamente es santero o practica otra religión?

Creo en Dios, sin él no hay nada, pero sí, como usted dice, antes de recibir la ocha, me consagré en la tierra conga en 1975 en la rama “Vira mundo Vence batalla”, de Matanzas y mientras esté vivo haré el bien a la humanidad.

Mientras conversábamos, llegó una vecina a la puerta y le recordó que le buscara las hierbas que le había encargado, entonces me dijo:

Usted ve periodista, así es todos los días. La gente viene a casa a encargarme las hierbas y yo no cobro ni un centavo, como otras personas que sí lo hacen. Yo copio el pedido y lo entrego cuando regreso del monte.

¿Se le ha dado el caso de no poder encontrar alguna de las hierbas encargadas?

Bueno, eso pasa bastante poco, porque San Antonio de los Baños tiene la suerte de contar con un monte que es una maravilla y también tenemos bastantes sabanas, por lo que no es difícil encontrar las hierbas. Las más difíciles son el mangle rojo y el álamo y como yo tengo ubicados los espacios donde pueden estar, entonces facilito el trabajo

¿Cuáles son las más comunes en los pedidos?

Eso varía de acuerdo con la magnitud de lo que vaya a realizar la persona, pero casi siempre encargan abre camino, rompesaraguey, quita maldición, yaya, ciguaraya, zarzaparrilla, y muchas más que harían interminable la lista.

¿Solo se dedica a buscar hierbas?

No, también preparo cocimientos para las personas enfermas, porque la hierba no es solamente saber dónde está y cortarla, sino conocer también sus secretos y propiedades, además como santero al fin, me llaman para trabajar en las ceremonias y en las misas espirituales.

¿Cuántos ahijados tiene en la actualidad?

Chico si tú supieras, yo no llevo esa cuenta como otros santeros. Yo solo hago la caridad y corono el santo a quien lo necesite, pero para darte una cifra aproximada, son más de trescientos, entre los que tienen guerreros recibidos, los que están coronados y a los que les he servido como yurbón - segundo padrino.

¿Sus ahijados son solo de San Antonio de los Baños?

No que va, tengo ahijados en Alquízar, La Habana y hasta en el extranjero, como Estados Unidos, España, México y Venezuela.

¿Cómo es un día de “El Cunde”?

Bastante atareado. Me levanto por la mañana y le pido la bendición a mi santo y al sol por un día más de vida, luego salgo a buscar las hierbas para el monte, que siempre debe ser en la mañana con la fresca, al mediodía almuerzo y me acuesto un rato para después en la tarde entregar los encargos y por la noche me gusta ver el televisor, escuchar la radio y leer.

¿Qué es para usted San Antonio de los Baños?

Este pueblo es todo para mí. San Antonio de los Baños es cultura, béisbol, historia y humor. Aquí estuvo Julio Antonio Mella, tenemos un batallón que peleó en Girón, hay hombres de la clandestinidad y muchos hijos de esta tierra brillan en la cultura, el deporte, la ciencia y las letras. Óigame, San Antonio es una joya, yo vivo orgulloso de haber nacido aquí.

Con el brillo en las pupilas y una sonrisa que simboliza la afinidad que tiene con la tierra que le vio nacer, Gabriel Madruga Hernández, “El Cunde”, trasmite juventud y deseos de vivir. Goza de buena salud y disfruta el privilegio de ser útil a la sociedad y a la familia. Sin dudas trasciende entre los que habitan la Villa del Humor, porque más que pitcher y religioso, es una verdadera gente de pueblo.