Entre sonido y amor

Entre sonido y amor llegan los 44 años. Llegan también los recuerdos y las añoranzas por los que no están y fueron pioneros en los inicios. Carmelo de Armas, Israel Bencosme, Elisa Franchy-Alfaro, Ramón Benito Pérez y tantos otros que a fuerza de sacrificio hicieron llegar la señal al pueblo un 8 de octubre de 1971.

Apenas son las cinco y treinta de la madrugada y un equipo de periodistas, redactores, locutores, operadores de sonido y directores, se disponen a tocar cada puerta con el sonido inconfundible de una señal que enamora.

Radio Ariguanabo arriba a sus 44 años más curtida en el diario bregar de sus trabajadores. Más transparente en la verdad que trasmite y el seguimiento al palpitar de una ciudad que recibe nuestro trabajo con agrado, amor y sinceridad.

Entre sonido y amor forjé los sueños de periodista, de ferviente seguidor de la obra de muchos de mis oyentes. Soy feliz de pertenecer a este grupo de soñadores, que día a día, gana minutos al descanso, para informar con veracidad y destreza lo que es noticia en el territorio.

La voz de donde hay un río, nos hace grande a todos. Nos permite sentir el cariño y respeto de la gente que admira lo que hacemos. Somos la voz que informa, educa, recrea. Somos también ejemplo y guía para los nuevos, esos que se incorporan a la labor periodística y emulan por ser mejores cada día.

La gente de la radio es sencilla, honesta, laboriosa. Es también exigente y perseverante con cada trabajo que publica, por eso el resultado de nuestros premios nacionales. Radio Ariguanabo tiene mucho aún por hacer en el mundo del periodismo.

Retos y perspectivas se levantan en el nuevo camino de esta señal sonora. Los que están llevan el compromiso de seguir fieles a la política informativa que nos rige. Los que se fueron merecen el respeto por el legado que dejaron y que nos inspira a ser mejores. ¡Gracias, Ariguanabo! Por los buenos momentos que nos regalas a diario. Celebremos hoy nuestro aniversario y hagamos camino al andar por ser más viejos que ayer y más jóvenes que mañana.