Cuba: ejemplo digno para el mundo

LA ALIMENTACIÓN ES UNA PRIORIDAD. FOTO: INTERNETLA ALIMENTACIÓN ES UNA PRIORIDAD. FOTO: INTERNET Cuba es un ejemplo digno para el mundo. Desde el triunfo de la Revolución la realidad se transformó para beneficiar a las personas menos favorecidas económicamente. La historia es conocida por varias generaciones que han disfrutado de los privilegios en materia de educación y salud.

Pero no solo a estos sectores llegaron las luces del proceso revolucionario iniciado en 1959. También la alimentación del pueblo ha sido prioridad para el Estado cubano, el cual poco a poco creó alternativas para producir más y con calidad.

Sabemos que han existido dificultades en los últimos años con respecto a los incumplimientos en los contratos de algunos productores, su inconformidad con precios establecidos para los convenios de comercialización y entregas tardías de los paquetes tecnológicos, lo cual se traduce en pérdidas para las cosechas. La inestabilidad del clima, en ocasiones con sequía y en otras con exceso de precipitaciones, también atenta contra la producción de alimentos de temporada.

No obstante, más allá de todo, aun se puede percibir variedad en los mercados agropecuarios, en lo referido a viandas, hortalizas y frutales. Sin olvidar los elevados precios de algunos alimentos, como consecuencia de la Ley de oferta y demanda, pienso que sí debemos reconocer las bondades que se otorgan a los centros asistenciales de Salud Pública, por ejemplo la Casa de los Abuelos y el Hogar Materno.

Por otra parte funcionan los comedores del Sistema de Atención a la familia, creados para satisfacer las necesidades de alimentación de jubilados, casos sociales o ancianos con problemas económicos. En estas unidades de San Antonio de los Baños se ofrece a los beneficiarios un variado menú equilibrado por el módico precio de un peso.

De manera general, la Agricultura urbana y suburbana, los patios familiares de referencia nacional, las diez formas productivas del territorio y los campesinos individuales contribuyen a la existencia de productos agrícolas en los hogares ariguanabenses. Eso sí, los precios aun deben ajustarse a todos los bolsillos, para que la equidad siga siendo una premisa de nuestra sociedad.