Siendo la Comunidad un espacio geográfico determinado con costumbres y valores, escenarios donde se producen, recrean y renuevan las esencias del ser humano, los medios de comunicación, y en especial, nuestra radio Ariguanabo no son más que un reflejo de la población, idiosincrasia, valores, hábitos y cultura, del sentir popular.
La Radio es una imitación instantánea de sus oyentes, por eso se identifican, la escuchan y expresan sus emociones, su sentir, su amistad, por ejemplo, a través de los programas de participación que favorecen la retroalimentación emisor-receptor.
Específicamente en nuestra emisora existe desde hace algunos años un Club de Amigos de la Radio, representado por ariguanabenses de todas las edades y grupos sociales. Por otra parte, uno de los programas de mayor aceptación se transmite todos los días a las ocho y treinta de la mañana: “En confianza”, 2761 y los espacios informativos. No dejan de tener menos audiencia los programas participación, donde la relación emisor- receptor es aún más directa.
Durante las más de cuatro décadas de transmisiones, Radio Ariguanabo ha sufrido cambios favorables a la par del desarrollo tecnológico, pasó de transmisiones analógicas a digitales. Se incrementaron las posibilidades para grabar voces, editar, mezclar y musicalizar. Pero ello no eliminó el vínculo con los oyentes, al contrario, el propio desarrollo tecnológico ubicó la emisora en el boom de Redes Sociales. En este sentido pienso que el quehacer de la comunidad, logros, aciertos y su vida radial se reflejan claramente en el sitio web, donde el pueblo se ve reflejado de cerca como un internauta activo, y observa la publicación de las actividades que conforman la vida comunitaria ariguanabense.
En mi criterio, la radio siempre está cerca, ahí donde aparece una noticia, o para explicarla. Siempre que alguien tenga algo que decir ante las grabadoras o los micrófonos, existirá la radio, un reflejo de todo lo que sentimos y lo que somos.


