La UPEC y su cumpleaños 50

Tomado de Granma Digital

UPEC Noveno CongresoUPEC Noveno Congreso El 15 de julio de 1963 fue fundada la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC) mediante convocatoria abierta a los periodistas. La celebración de las asambleas provinciales y de los colectivos de los órganos nacionales, a las que asistieron 1 326 colegas, culminaron con la Asamblea Nacional en el Hotel Habana Libre, en la fecha señalada con la concurrencia de 283 delegados.

El contenido asambleario consistió en la discusión y aprobación de los proyectos de Estatutos y la Declaración de principios, así como las proposiciones para la integración del Consejo Directivo. La Comisión de candidatura se conformó con un miembro de cada delegación presente en la Asamblea Nacional y fue electa en votación secreta de los delegados.

El Comité gestor estuvo compuesto por los directores de los medios de prensa en 1962, pero debieron ser aplazados los trabajos organizativos para 1963, debido a la situación creada con motivo de la Crisis de Octubre, conocida también como Crisis de los Misiles.

El medio siglo de la UPEC está directamente vinculado a algunas iniciativas que contribuyeron a la fundación del Instituto Internacional de Periodismo José Martí, la Editorial Pablo de la Torriente y el Centro de Estudio de los Medios de Difusión (devenido en Centro de Información de la Prensa). Antes, durante la década de los 60, promovió la fundación de las facultades del periodismo de La Habana y Oriente, así como la creación del movimiento de corresponsales y colaboradores voluntarios.

Todas, absolutamente todas, fueron acordándose durante muchos años y realizadas por la organización de los periodistas como resultado de un trabajo colectivo que ha continuado hasta nuestros días por voluntad de sus afiliados. En Cuba no hubo estudios universitarios de periodismo hasta que la UPEC, orientada por el Partido, se encargó de crearlos. Pero no se trataba solo de los estudios regulares, sino de elevar el nivel técnico y cultural de los periodistas en activo. Por esa razón, las facultades mencionadas iniciaron su labor también con cursos dirigidos, mediante encuentros semanales hasta contar progresivamente con profesionales mejor preparados. Los primeros estudiantes regulares fueron seleccionados de los colegas en activo, porque no existían graduados preuniversitarios para sus aulas, ya que entonces aquellas pequeñas cantidades se necesitaban para las carreras vinculadas con la producción y la salud.

Las bases fundamentales del surgimiento de la UPEC tienen un origen único en toda América Latina, porque fueron creándose en alrededor de tres años de prensa clandestina, en la batalla de la prensa en 1959, y parte de 1960, y en la decisión de los periodistas integrantes de las redacciones de los órganos tradicionales, rebelión contra la mentira y el engaño conocido como la coletilla, que fue aplicada de enero a mayo de 1960.

El caso de los propietarios de esos medios que abandonaron el país y sus empresas, guiados por la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), no se ha repetido jamás. La situación permitió que esas instalaciones pasaran a fortalecer la edición de libros o se convirtieran en medios revolucionarios.

Aquellas bases sirvieron para conceptualizar y realizar el periodismo revolucionario, que ha tenido gran influencia en los colegas latinoamericanos y que contribuyeron de manera importante a la creación de la Federación Latinoamericana de Periodistas (FELAP), en 1976. Todo el tiempo de existencia de la UPEC y la FELAP ha sido de denuncia y condena a la SIP, institución fundada en La Habana en 1943 y secuestrada por el imperio yanqui en 1950, en la Conferencia celebrada en Nueva York.

La mejor demostración del carácter perverso de la SIP es que, ante el fracaso de su política hacia Cuba, la orientación que dio fue que los propietarios de los grandes medios se opusieran a todo candidato popular y, en caso de que estos ganaran, continuaran saboteando a esos gobiernos, hasta el punto de dirigir golpes de estado, como el fracasado del 2002 en Venezuela.

Nuestro periodismo comprometido con la Revolución y con toda causa justa, local o en cualquier país, mediante el ejercicio del principio profesional de la ética, ha sido posible en una revolución verdadera y victoriosa, además del proceso de su aplicación en forma creciente.

Un valor clave en ese periodismo consiste en abordar de manera analítica los problemas existentes en la sociedad, destacando sus aspectos positivos y también los negativos, señalando la responsabilidad de quienes los hacen bien o mal, lo cual es la forma de contribuir a resolverlos.

Quienes no lo realizan así o lo impiden violan la política del Partido expresada en la resolución sobre la prensa del congreso fundador del PCC, escrita por una comisión de la UPEC, a petición del Partido, a la que no se cambió ni una coma, como expresó entonces Blas Roca a la dirección de la UPEC.

Todos los documentos del Buró Político han sido consecuentes con el contenido de aquella resolución. Esa fue la prueba más trascendente de la confianza del Partido en los periodistas cubanos.

En la historia de la UPEC se ha reiterado la culpabilidad de la organización por las deficiencias, siendo en realidad un asunto que está en manos de las direcciones de los medios y de los periodistas. La UPEC defiende ese periodismo pero no interviene en su aplicación y realización.

Esto es muy importante porque, al mencionar el periodismo cubano, la referencia a su carácter afecta a la propia Revolución. Defenderlo, hacer que su prestigio sea mayor, es algo que enriquece el propio proceso revolucionario en general.

La autocrítica general del V Congreso, en 1986, cuando se analizó el motivo de no cumplir con el deber de hacer ese periodismo, permitió comprobar que al no mencionar los problemas para evitar que el enemigo se aprovechara, también se dejaba de informar a nuestro pueblo, lo cual era un camino equivocado. Tanto tiempo después, es un asunto que, lamentablemente, no ha sido resuelto, pero es y será inevitable el combate por hacer realidad la plenitud del periodismo revolucionario.

La celebración del Día de la prensa, la realización de diplomados, seminarios, cursos y el otorgamiento de premios y reconocimientos son parte de la labor de la UPEC desde su fundación hasta nuestros días.

La digna historia de la UPEC se dirige hacia su IX Congreso con medio siglo de combate permanente, lo que garantizará que sea una oportunidad trascendental mediante la acción combativa que la ha caracterizado siempre.

Hoy podemos proclamar que nuestro periodismo y nuestros periodistas son los que marcan la dirección correcta que seguirán muchos colegas, especialmente de América Latina y el Caribe. Aunque insatisfechos por no haber alcanzado la plenitud de las exigencias inviolables del periodismo revolucionario, podemos afirmar que en nuestro país no se usa ese poder para mentir o para engañar, que la ética está y estará presente sin excepción en estos aspectos.

Además de esos valores, gracias a la superación profesional, que ha sido la guía fundamental desde su fundación, disponemos hoy de un ejército de profesionales de la prensa cultos como es difícil de hallar en otras partes.

La frase martiana "Tanto tiene el periodista de soldado... ", que fue emblema del Congreso fundador de la UPEC, se ha cumplido y se cumplirá con firmeza sin olvidar jamás aquella orientación de Fidel cuando dijo: "Los intereses del periódico deben estar subordinados a los intereses de la Revolución".

Al cabo de tantos años, ese compromiso ha estado unido a la ética profesional y es el arma principal contra el terrorismo y el bloqueo.


Ariguanabo Online

Otras Nacionales

Del Municipio

Culturales

Deportivas

Provinciales