La donación de sangre es uno de los gestos más nobles que puede emprender el ser humano, salvar la vida, principio perdurable que la salud pública de nuestro país mantiene y se ha hecho ya parte de nuestra existencia.
El territorio ariguanabense cuenta con muchas personas que acuden al Banco de sangre para dejar allí su gota de sangre. Es por ello que San Antonio de los Baños es uno de los territorios artemiseños que se encuentran a la avanzada en la emulación cederista. Oscar Revé, trabajador de la Unidad Básica de Producción Cooperativa UBPC Batalla de las Guásimas de la Empres de Tabaco Lázaro Peña, es uno de los tantos hombre que contribuye a que San Antonio de los Baños ocupe un lugar cimero.
¿Cuándo inicias esta tarea tan necesaria?
Hace ya seis años, tengo 30 y la primera vez que lo hice fue precisamente aquí en mi centro de trabajo, siempre he tenido buena salud y mi sangre es buena. Una vez mi jefe me preguntó si estaba en condiciones y le dije que cuando vivía en otra provincia lo había hecho una vez por mi Comité de Defensa de la Revolución CDR, luego me mudo para acá y comienzo a trabajar, desde entonces por mi centro de trabajo voy cuantas veces sea necesario.
¿Qué importancia tiene para ti donar sangre?
Me siento bien y me da orgullo saber que con mi actitud, estoy ayudando a persona a que su salud mejore, contribuyo a elevar su calidad de vida. Hoy puede ser cualquier persona, mañana puedo ser yo quien la necesite o un familiar mío.
¿Has visto muchos jóvenes ejercer este gesto solidario?
Sí cómo no, aunque creo que se debe continuar con el llamado, nunca es suficiente y hay jóvenes que tienen la posibilidad de hacerlo, pero tal vez por vagancia o falta de conciencia no lo toman muy en cuenta.
¿Qué le dirías a una persona que posea tu sangre producto de una transfusión?
Lo abrazaría y le diría: hermano, estoy aquí.