Prevención de enfermedades con vacunas

La prevención de enfermedades con vacunas es siempre importante para toda la población, pero tiene una relevancia especial durante el embarazo. Las gestantes deben tener presente que para su seguridad son las vacunas.

La licenciada Lucía Maricel Rodríguez, asesora municipal de enfermería nos precisa que el embarazo es uno de los momentos más importantes en la vida de toda mujer. Por eso, es conveniente saber que durante este período, tanto la futura mamá como el bebé por nacer pueden exponerse a padecer infecciones, muchas de las cuales pueden ser prevenidas.

 ¿Cuál es la estrategia a seguir?

Desde la atención primaria de salud se controla el sistema de vacunación de la población cubana. El médico y enfermera de la familia inciden en la población desde el área de salud a través de la dispenzarización por ello se insiste en que lo ideal es que cada paciente consulte a su médico. La captación a tiempo del embarazo es la garantía para establecer el correcto seguimiento con repercusión en la vida de la madre y el bebé, de ahí que hablemos del sistema de vacunación actualizado. Las vacunas son para los niños y para los adultos también. Prevenir es anticiparse a las enfermedades.

¿Por qué se necesitan vacunar las mujeres embarazadas?

Muchas mujeres no se dan cuenta de que no están al día con su inmunización y son susceptibles a enfermedades que pueden dañarles a ellas o a sus bebes no natos. Las mujeres embarazadas desde la captación e incluso antes deben consultar sus médicos de ser posible antes del embarazo, o apenas sepa que está esperando un bebé, y así actualizar el plan de vacunación. Por ejemplo la vacuna triple viral te protege contra la rubéola, el sarampión y las paperas. Se recomienda administrarla a todas las mujeres en edad fértil, no embarazadas, para disminuir la incidencia de infección congénita. El sistema de salud cubano desarrolla el Programa de vacunación desde el 2005. Entre ellas incluye la antitetánica, antituberculosis, la antineumocóccica y la vacuna antigripal, también, la vacuna antipoliomielítica entre otras.

En Cuba, entre otros padecimientos transmisibles, se eliminó el tétano neonatal, ¿cómo se logra el mantenimiento de este indicador de salud?

Partimos de que se denomina Tétanos Neonatal a la infección del recién nacido, debido a  la introducción de esporas tetánicas a través del corte del cordón umbilical durante el parto con instrumental contaminado o cuando se contamina con sustancias que tienen esporos de la bacteria del tétano, como por ejemplo la tierra. Para prevenir esta infección es necesario que la paciente embarazada tenga adecuada cantidad de anticuerpos o defensas circulantes durante el embarazo. Esto se logra manteniendo adecuada cobertura de vacunación antitetánica y esto no necesariamente implica administrarse un refuerzo de vacuna antitetánica en cada embarazo.

¿Cómo se comporta en Cuba?

En nuestro país las muertes de recién nacidos por esta causa se eliminaron pues las madres están inmunizadas, se aplican los procedimientos de atención del parto y se ha alcanzado la cobertura de la vacunación antitetánica a toda mujer gestante y en edad fértil.

¿Cómo vacunarnos correctamente contra el tétano?

Existe una reglamentación en nuestro país de aplicación obligatoria del esquema de vacunación antitetánica completo en los primeros años de vida. Consiste en la aplicación de 5 dosis, hoy la secuencia es a los 2-4-6-18 meses y 6 años), la dosis se antitetánica está presente en todas estas vacunas: doble, triple, cuádruple, quíntuple y ahora también séxtuple. La persona que haya recibido por lo menos tres dosis de vacuna antitetánica a lo largo de su vida, puede decir que ha recibido un esquema de vacunación antitetánico completo. Para lograr niveles constantes de anticuerpos antitetánicos en sangre es necesario repetir un refuerzo cada 10 años. En el caso de la embarazada, si por alguna razón no recibió los refuerzos a través de los años, en el momento en que recibe una nueva dosis vuelve a tener en sangre niveles protectores de anticuerpos para ella y para su futuro hijo. No hay necesidad de aplicarse un refuerzo en cada embarazo, si transcurrió menos de 5 años de aplicación de la última dosis de vacuna antitetánica. Si no está embarazada y sufre algún accidente con riesgo de tétanos, no requiere refuerzo si la última dosis la recibió en los últimos 10 años.

¿Qué recomendaciones puede dar tanto a la embarazada como al resto de la población en cuanto a la vacunación antitetánica?

Si nunca en su vida recibió un esquema antitetánico completo (o sea por lo menos 3 dosis de vacuna antitetánica), es conveniente que lo haga cuanto antes. En caso de actualizar su vacunación antitetánica recuerde que lo mejor es aprovechar esa oportunidad y aplicarse la doble adultos (antitetánica y antidiftérica) que cada adulto debe recibir cada 10 años independientemente de su estado de salud y/o riesgo.