En el Ariguanabo, desde el barrio, enfrentamiento al delito, la corrupción y las ilegalidades

El enfrentamiento a las indisciplinas sociales tenemos que lograrlo desde el barrio para buscar conciencia en todos los ciudadanos, pero a la vez, debemos particularizar en aquellas familias protagonistas de acciones inadecuadas que transgreden la tranquilidad y bienestar en cada uno de los barrios. Para conocer del desarrollo en el territorio del segundo Ejercicio Nacional de seguimiento y control de las indisciplinas sociales en los barrios, conversamos con Yaílka García, Coordinadora Municipal.

¿Qué objetivos tiene este segundo ejercicio?

Está dirigido a evaluar desde el barrio y con la participación de las familias aquellas conductas que laceran y afectan la tranquilidad del barrio. Estos encuentros se realizan durante el mes de mayo de conjunto con la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), la Federación de Mujeres Cubanas FMC, los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) y la participación de la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU) en especial y con gran protagonismo los estudiantes de Ciencias Médicas.

¿Cómo irradian las acciones?

El proceso permite a partir del control a los 652 Comité de Defensa de la Revolución del territorio realizar la atención diferenciada  a los 44 CDR con determinados comportamientos. Partimos del conocimiento de los vecinos, ellos son los que reconocen las violaciones de las normas de convivencia, el vertimiento de desechos en las calles, la música ensordecedora, las manifestaciones inadecuadas por parte de las personas alcohólicas, las palabras obscenas que se escuchan en algunas viviendas y, principalmente, en sus miembros más jóvenes, a altas horas de la noche. Estas manifestaciones constituyen las conductas inadecuadas más frecuentes que empañan la imagen de la comunidad ariguanabense.

¿Cuáles son las acciones que realizan?

En el territorio incidimos en las familias disfuncionales, entre las principales acciones que desarrollamos están las visitas a las familias, los barrio debate, las audiencias sanitarias, charlas, conferencias que estimulen el diálogo y la reflexión, estas acciones están coordinadas con la comunidad y proyectos socio-culturales. Las visitas diferenciadas a las familias más vulnerables que cometen escándalos públicos o incurren en indisciplinas que perjudican el descanso y la tranquilidad de la comunidad, permiten la prevención y reeducación de estas conductas.

Este segundo Ejercicio Nacional de seguimiento y control de las indisciplinas sociales en los barrios es continuidad del primero ¿Qué particularidades tiene este que desarrollamos durante el mes de mayo?

Estamos llamados a profundizar en el trabajo político ideológico, desde la persuasión, lograr un pensamiento y una conducta responsable, una llamada de atención en el comportamiento de cada individuo a nivel de barrio y en el modo de actuar en la comunidad y el resto de la vida social pero aún no hemos transformado la sociedad como la necesita la Revolución. Este tiene el objetivo de incorporar a los jóvenes para darle continuidad a una tarea que permite también la tranquilidad ciudadana.

La familia ha ido descansando la responsabilidad de educar a los hijos en la escuela ¿Qué puede decir al respecto?

En realidad se trata de buscar unidad de acción entre la escuela, la familia y la comunidad. La convocatoria es a reflexionar juntos en la fuerza del ejemplo individual desde el hogar, los adultos en el rol de padres y los educadores, los líderes a nivel de barrio, todos ejercen influencia y esta es de gran peso en el establecimiento de patrones correctos y así se logra el enfrentamiento a las indisciplinas sociales y todas aquellas conductas que empañen la imagen del barrio necesitan la fuerza de los que conviven en el barrio y la crítica oportuna para llamar a la conciencia.

La necesidad de revertir la situación y hacer las cosas diferentes es el gran reto, se ha logrado incidir en las problemáticas que afectan a la sociedad ariguanabense, el impacto ha sido positivo pero es un proceso que tiene que continuar e insertarse en el diario funcionamiento del barrio.