La salud mental forma parte indisoluble del sistema de salud comunitaria. Para conocer de la participación del Centro de Salud Mental en relación al paciente SIDA y la atención a las afectaciones sicológicas conversamos con Yennifer Izquierdo Rivera, Jefa del Departamento de Salud Mental en San Antonio de los Baños.
¿Qué participación tiene el Centro de Salud del territorio en la atención al enfermo SIDA?
Dentro del banco de problemas de salud del territorio la atención al enfermo SIDA aparece como una prioridad, por tanto, a partir de que un paciente es clasificado como enfermo recibe tratamiento por un equipo interdisciplinario, no obstante, si de forma voluntaria llega al Centro en busca de ayuda psicológica se atiende como al resto de la población y siempre mantenemos el trabajo intersectorial mancomunado.
La humanidad transita por el 2014, han transcurrido ya varias décadas y la enfermedad aún sigue haciendo estragos, el paciente SIDA convive con mitos y estigmas ¿Qué sucede en Cuba?
Debemos partir de que la representación en nuestra sociedad de la enfermedad tiende, a pesar de toda la información, a rechazar al paciente y se sigue culpando a los individuos enfermos, quienes experimentan en menor o mayor grado la no aceptación del individuo tanto en el seno familiar como social. El enfermo SIDA vive con el sentimiento de culpa a partir de la irresponsabilidad de su conducta sexual. Las personas viven el rechazo, esto impacta en su autoestima, aislándolas de su familia y su entorno social, creando una autocrítica dura y excesiva que las mantiene en un estado de insatisfacción, también un sentimiento de culpabilidad por esta causa y se condena al haber contraído la enfermedad, a pesar de toda la información que hoy se da a conocer través de los medios, nunca se llega perdonar por completo, esto depende también del ambiente familiar, social y educativo en el que se desenvuelvan y los estímulos que reciban de los demás.
¿Cuáles son las principales patologías del enfermo SIDA atendidas en la institución?
La característica de este paciente en la esfera psicológica está dada por la no aceptación de la enfermedad, evidencian una actitud depresiva con preferencia al aislamiento social, incluso con episodios suicidas, ansiedad. La personalidad responde con adherencia al tratamiento o no si son receptivos a la orientación profesional y a la información.
¿Cómo contribuye la orientación profesional al mejoramiento de la calidad de vida del enfermo?
Es imprescindible que se tenga en cuenta que estos pacientes necesitan apoyo y ser escuchados, junto a la información que debe brindarle todo el personal de salud en los distintos niveles, la mejor contribución es una actitud de complicidad, de confianza, de colaboración y de privacidad para proteger el ambiente de armonía, respetar la confidencialidad del enfermo para mantener la relación y poder proponer cambios de vida saludable donde se favorezca la estabilidad biológica y psicológica. El objetivo que se persigue es poder lograr modificar estilos de vida, enseñar al paciente a vivir con la enfermedad, de manera responsable, eliminar síntomas como la depresión, la ansiedad con recursos medicamentosos o psicoterapéuticos y sobre todo, apoyándonos en la red de apoyo social.