EMERIO VALDES, DONANTE VOLUNTARIO. Foto Meylin Pérez
En Cuba el programa de donaciones se extiende durante todo el año y se estimula de manera sostenida por los Comité de Defensa de la Revolución. La acción de donar sangre no es solo extender el brazo, con el propósito de reconocer la labor del donante conversamos con Emerio Valdés Rodríguez, coordinador de la Zona 22 del Consejo Popular Este Rural.
¿Desde cuándo comenzó a donar?
Aproximadamente hace 30 años respondí al llamado del Comité de Defensa de la Revolución y me mantengo como donante voluntario convencido de que contribuyo a salvar vidas.
La zona 22 del Consejo Popular Este Rural resulta cada año destacada en las donaciones de sangre. ¿Cómo lo logra?
El trabajo es sostenido como coordinador de zona, en el intercambio con la membresía explicamos la importancia y el impacto social de las donaciones, acción voluntaria que encierra en sí misma un acto extraordinario, considero que el ejemplo constituye la mejor lección pues soy el primero en dar el paso y ya suman 20 compañeros que se mantienen como donantes y al menos dos veces al año lo realizan. Además coordino con el Banco de Sangre y vienen al consultorio a efectuar las donaciones.
¿Qué opinión tiene acerca del donante voluntario?
Considero que donar sangre revela una actitud de un valor extraordinario motivado únicamente por la convicción de que tu sangre contribuye no solo a salvar vidas, además permite mantener en el banco de sangre las reservas para responder a las demandas de las instituciones de salud en cuanto a transfusiones por disímiles causas y se contribuye con la entrega al procesamiento industrial del plasma sanguíneo para la elaboración de vacunas y otros hemoderivados de gran impacto en el mundo.
¿Ha recibido reconocimientos?
Por supuesto tanto en el orden individual como coordinador de la zona. El reconocimiento moral en el barrio, la familia y en el centro donde laboro, soy rectificador de cigüeñal en el Taller de Agregados con 44 años de trabajo y tanto el sindicato como la dirección del centro reconocen mi trayectoria como donante. La Dirección Municipal de los CDR me ha entregado estímulos materiales por resultar donante voluntario destacado e incorporar a jóvenes a esta tarea.