Para que siempre sea así. Foto: Internet
El Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) en su informe anual, Estado de la Población Mundial, alerta al mundo sobre el embarazo en la adolescencia, sus causas y consecuencias y sostiene que para enfrentar este desafío es necesario trabajar en equipos entre los distintos sectores y en colaboración con los propios adolescentes, para poder proponer estilos de vida más saludables. A propósito entrevistamos a la psicóloga de promoción y educación para la salud, Yenifer Alonso Aguiar del Policlínico Hipólito Pazos en San Antonio de los Baños.
En Cuba el 100 por ciento de las niñas cuenta con educación y salud gratuita, eso prepara a las adolescentes para una cultura más responsable de la sexualidad y les traza horizontes profesionales. No obstante la incidencia en San Antonio de los Baños es alta y constituye una preocupación para la Dirección de Salud ¿Cómo prevén el trabajo?
En el territorio se coordinan esfuerzos para el trabajo conjunto con la Dirección de Educación, la Federación de Mujeres Cubanas, los Comité de Defensa de la Revolución y otras entidades que cuentan con promotores para incidir en la temática de salud sexual reproductiva en aquellos centros con mayor concentración de niños y jóvenes y sobretodo llegar hasta la familia para prevenir los embarazos no deseados. Se crean círculos de adolecentes y círculos de interés para desarrollar charlas educativas, encuestas e intercambio con especialistas.
A partir del diagnóstico de los principales problemas de salud del área ¿Qué acciones desarrollan?
Debemos tener en cuenta que Cuba posee una de las tasas de embarazo adolescentes más bajas de América Latina, según la Oficina en Cuba de UNFPA la fecundidad sigue siendo temprana. La prevención del embarazo en adolescentes, tiene que ser una prioridad para todos los factores de la comunidad pues constituye la máxima violación a sus derechos. El embarazo en edades tempranas deja profundas huellas por el abandono de la escuela de las niñas y las implicaciones en la salud de las adolescentes. Realizamos encuestas, el resultado nos orienta hacia las informaciones que solicitan los jóvenes, ellos representa el sector más propenso al desarrollo temprano de la vida reproductiva, en estos momentos se realizan ciclos de conferencias acerca de la responsabilidad sexual de la pareja, la protección, tanto de la mujer como la del hombre, el uso del condón y la responsabilidad de la familia en la educación sexual de los hijos.
En el contexto actual de transformaciones en el país, el lineamiento 159 de la política económico y social se refiere a “fortalecer las acciones de salud en la promoción y prevención para el mejoramiento del estilo de vida, que contribuyan a incrementar los niveles de salud de la población con la participación intersectorial y comunitaria”. En estos momentos cómo se da respuesta a esta problemática en el territorio
Todos debemos involucrarnos en defensa de los derechos de las niñas y adolescentes. En el territorio contamos con la consulta de planificación familiar, el segundo y cuarto martes de cada mes en el horario de la tarde en el Policlínico Hipólito Pazos además en el consultorio el médico y enfermera de familia le ofrecen orientaciones. Planificación familiar es el conjunto de prácticas, que pueden ser utilizadas por una mujer, un hombre o una pareja de potenciales progenitores, orientadas básicamente al control de la reproducción mediante el uso de métodos anticonceptivos en la práctica de relaciones sexuales.
El embarazo adolescente es multicausal, la respuesta tiene que ser multidimensional y orientada al empoderamiento de las niñas, especialmente de las más pobres y en condiciones de vulnerabilidad. ¿Asiste la población a la consulta de planificación familiar?
Es insuficiente, aún no hay cultura de planificación, esta alternativa para el control o planificación familiar resulta prudente pues puede tener como objetivo engendrar o no descendientes y, en su caso, decidir sobre el número de hijos, el momento y las circunstancias (sociales, económicas y personales) en las que se desea tenerlos. La política de planificación familiar no significa restringir los nacimientos, sino una actuación consciente con un alto sentido de responsabilidad que significa tener hijos deseados y que nazcan en condiciones apropiadas, de ello tiene la familia gran responsabilidad. La fecundidad, además de ser un fenómeno biológico, tiene mucho que ver con lo social y lo cultural.