El 24 de Febrero de 1895 se produce el grito de Baire en tierras orientales, con el cual se inicia la tercera de nuestras guerras contra el colonialismo español. En Guira de Melena en ese propio mes ocurrió un hecho de armas en la finca Sotolongo, en el área conocida como el ojo de agua. Ese acto estuvo liderado por los guireños Rafael del Castillo Márquez y Trinidad Falcón del Castillo, a los que se incorporaron 180 hombres. Este alzamiento se tornó en enfrentamiento armado con la guardia rural del gobierno español.
Como resultado hubo muertos y heridos de ambas partes. También en esa específicamente el día trece de Junio del propio año se dio otro hecho de armas y un alzamiento entre los pobladores de Guira y El Gabriel; en él resultaron alrededor de 30 jóvenes, los que fueron trasladados a las cárceles en Isla de Pinos. Varios de los hombres capturados escaparon del destierro forzado y se incorporaron luego al Ejército Libertador. Uno de ellos: Máximo Camero Díaz fue perseguido como prófugo y asesinado por la policía en la Ciudad dela Habana, Máximo era miembro de activo del Club Revolucionario de Guira de Melena.
Pero de todos los hechos de armas ocurridos en el territorio guireño a finales del siglo XIX, los más significativos son los relacionados con la toma del pueblo por las tropas invasoras de Gómez y de Maceo, el 4 de Enero de 1896 cuando llegan al lugar conocido como Bodega de Pedro Díaz en el pueblo.
Tras una entrevista entre Máximo Gómez y Maceo, este último toma la responsabilidad del ataque al poblado de Guira de Melena, después de conocer que el jefe de los voluntarios de la localidad no estaba dispuesto a rendirse, y que además presentaría una fuerte resistencia a las tropas invasoras. En esta defensa se reflejaban dos puntos: uno proteger sus bienes materiales, y el otro cuidar su fama de fiel defensor del gobierno español, bien extendida en toda esta zona de la Provincia Habanera. Al saber Maceo de la decisión del capitán Cesáreo Gutiérrez, jefe de los voluntarios, envió a algunos soldados a recoger informaciones sobre las fortificaciones del lugar y todo lo relacionado con las tropas españolas.
Después de obtener Maceo todas las informaciones necesarias para el sitio y ataque de Guira de Melena, dirigió una columna al poblado de El Gabriel con el objetivo de tomarlo, mientras el grueso de los mambises se lanzaban sobre la cabecera municipal. Aproximadamente a las y quince minutos de la tarde del 4 de Enero de 1896 sonaron los primeros disparos, luego de los cuales se entabló una de las más fuertes batallas libradas por el Ejército Libertador, no solo en la Provincia de La Habana sino en todo el país durante la guerra.
El general mambí Juan Bruno Zayas entró por la parte norte del pueblo sin muchas dificultades, pues casi todo el fuego del combate se encontraba en la zona sur; pasó zayas por la estación del ferrocarril y luego se dirigió al cuartel de la Guardia Civil, al que incendió.Luego el general zayas continúo avanzando por la calle Cuba, así como por las vías paralelas Merced y Montero, con el objetivo de llegar hasta la Plaza de Armas, hoy parque municipal. Mientras tanto el capitán mambí Manuel Arango penetraba en el poblado de Guira por la parte sur y desalojaba a los voluntarios que estaban atrincherados en el almacén de víveres, situado en la esquina de las calles Real y Pepe Antonio. Simultáneamente el fuego se iba apoderando de gran parte de las casas y construcciones de la zona Sur, reduciendo casi toda a cenizas.
Las fuertes descargas de la fusilería insurrecta obligaron a los voluntarios a retroceder hacia la Plaza de Armas, y refugiarse en los edificios que más resistencia ofrecían por su recia estructura, la iglesia y el ayuntamiento, que en aquella época se hallaba en la intersección de la calle Cuba Pepe Antonio, o sea ochenta y seis y noventa y siete. Esta retirada por una parte le dio su defensa, al combate y favoreció relativamente a los voluntarios, puesto que el volumen de fuego era mayor al estar concentrado en edificios altos, desde donde se podía dominar todo el pueblo.
Es a partir de ese momento que comienza a funcionar la segunda etapa del plan mambí para tomar la población y que resultaría demoledor. Se le da fuego a los edificios y casas cercanas a la plaza de armas, que se encontraba en el centro del asentamiento. El fuego al extenderse formó una amplia pared de llamas y humo que hizo desaparecer casas y establecimientos. Los pobladores corrían espantados de un lugar a otro buscando protección de las balas y los incendios crecientes, a la par que la gritería y el ruido causado por los invasores iba cada vez más en aumento.
Fue esa situación de desorden y aterrador peligro de morir quemados, lo que provocó que las tropas españolas se rindieran , el toque de corneta no se pudo escuchar, algunos trataban de escapar al no querer rendirse y morían a balazos de los cubanos, tanto invasores como güireños que se habían unido a los mambises. En esos momentos el cura del pueblo y algunos vecinos se entrevistaban con Maceo, quien estaba al frente de las tropas para que cesara el ataque y se rindieran los voluntarios ante el mando mambí, en este caso el Capitán Manuel Arango.
Los españoles hechos prisioneros en el ataque a Güira de Melena en Enero de 1896, fueron conducidos a la finca Pita, situada al noroeste del poblado. Fue en ese lugar que el Generalísimo Máximo Gómez les dirigió la palabra: ¨ Españoles, si se invierten los papeles y ustedes fueran los vencedores, ni uno solo de nosotros quedaría con vida para contar el suceso, pero como nosotros los cubanos fuimos los que triunfamos, y ni Antonio ni yo, sabemos matar prisioneros de guerra, ambos respetamos como se debe al enemigo, y esto es siempre más digno de consideración cuando como ustedes se es valiente...¨.
Ese mismo día las tropas mambisas invasoras habían tomado los poblados de El Gabriel y la Cachimba situados cinco y dos kilómetros de Güira de Melena al norte y sur respectivamente. La resistencia española en esos lugares aunque no igual a la cabecera municipal, fue grande también, pues en esos asentamientos el gobierno colonial tenía destacadas columnas voluntarias en sus respectivos cuarteles. De Güira de Melena las tropas mambisas salieron el mismo día 4 de enero de 1896 rumbo al oeste osea hacia Alquízar.
Mientras que Maceo continuaba hacia Pinar del Río luego de tomar Güira de Melena el 4 de enero de 1896 y hacer una exitosa campaña en la provincia de La Habana, Máximo Gómez quedaba en esta para facilitar el paso a Maceo. El Generalísimo organizó los primeros contingentes mambises en tierra habanera, y en este contexto muchos güireños se lanzaron a la manigua, unos tras Maceo, otros con Gómez.El grueso de la tropa quedó en Güira de Melena, Alquízar y La Salud e integraron los regimientos Calixto García y Tiradores de Maceo, que formaban parte de la Brigada Sur, de la Segunda División del Quinto Cuerpo del Ejercito Libertador. Al frente de estas tropas insurrectas estaba el Mayor General José María Aguirre. El Regimiento Calixto García se constituyó oficialmente el 27 de abril de 1896, bajo el mando de los coroneles Aurelio, Emilio y Rosendo Collazo, así como Alberto Rodríguez y los comandantes Juan Manuel Sánchez y Celestino Baizán entre otros destacados mambises.
Con la excepción de unos cuantos hombres nacidos en otras provincias del país, España o Canarias, la casi totalidad de los hombres que integraban el regimiento eran hijos de La Habana, y la mayoría de ellos nacidos en Guira de Melena. Tras arduas investigaciones de varias especialistas del Museo Municipal de Guira de Melena, se ha podido comprobar que la cifra de guireños alistados en las filas insurrectas fue de 463.
En la tierra guireña se respiraba el alto espíritu patriótico y revolucionario a finales del siglo XIX, sin hablar de los miembros de la lucha clandestina del Club Revolucionario de la localidad, rama del Partido fundado por Martí en el exilio.
Entre los hijos de la tierra guireña que derrocharon valor y también su propia sangre en los campos de Cuba se destacaron los coroneles Eradio Bacallao Amill y Juan Sánchez Amat, quien llegó a ser jefe de la escolta personal de Maceo. También Marcelina Amill Plasencia, Fidelina Marquetti, María Sánchez Leal y Trinidad Falcón Castillo figuran en la lista de las féminas que dieron un paso al frente en defensa de la patria y la independencia. Debemos señalar igualmente que en las distintas etapas de lucha algunos guireños, tuvieron que marchar al exilio pues eran perseguidos por su labor conspirativa en contra del gobierno colonial español.
Es bueno destacar que la incorporación masiva de los habitantes estos territorios a la lucha armada o conspirativa en las ciudades, tuvo sus precedentes en años anteriores cuando se fundaron en Guira de Melena instituciones en las que se les dio cabida al ideal independentista cubano.
Háblese de la Sociedad de Recreo e Instrucción ‘’ Círculo familiar’’, el Colegio de Humanidades del Jesús creado por el padre Toymil y el Club Revolucionario ‘’Guira de Melena’’.
Hombres como Oscar Bermúdez, Domingo Hernández Márquez y Rafael del Castillo Márquez y otros independentistas fueron revolucionarios guireños instruidos en el centro de estudios Formador de bachiller del cura Toymil, que a la vez eran miembros de las organizaciones secretas conspirativas, y que no vacilaron para lanzarse a la imagen con las tropas insurrectas en busca de la libertad.
Al finalizar la guerra del 95 más de 400 hijos de Güira de Melena habían luchado por la libertad de Cuba. Se conocen de hombres no naturales de ese pueblo que residían en él o tuvieron alguna relación directa con sus pobladores y fueron alistados en las filas del Ejército Libertador. Esos datos se tienen hoy día gracias a la labor de los especialistas e historiadores del Museo Municipal de Güira de Melena.
Entre esos güireños se destacó la figura de quien llegó a ser el jefe de la escolta del Lugarteniente General del Ejército Mambí, Antonio Maceo. Me refiero a Juan Sánchez Amat, nacido en Güira de Melena el 24 de Diciembre de 1876. Juan Manuel cursó la enseñanza primaria en su pueblo natal y desde muy joven se dedicó a las labores agrícolas en una finca que había heredado de su padre. Teniendo como ideal la libertad de la patria se incorporó en 1894 al grupo fundador del Club Revolucionario ¨Güira de Melena¨¨ del cual era subdelegado. Al paso de la columna Maceo el 4 de enero de 1896, se integra a las filas insurrectas al día siguiente. Comenzó primero como simple soldado y secretario del teniente Aurelio Collazo.
Juan Manuel Sánchez Amat tomó parte en numerosos combates en la región occidental a las órdenes de Antonio Maceo . Por su valentía en la lucha fue ascendido a alférez en la toma del costero pueblo de Nazareno . Después obtuvo el grado de teniente y más tarde fue nombrado capitán en el regimiento que organizó Aurelio Collazo luego de la toma del pueblo de la Salud en la provincia de la Habana donde perdió la vida el Comandante Collazo, fue Sánchez Amat designado para sustituirlo , el valeroso güireño Juan Manuel Sánchez Amat llegó a ser el Segundo Jefe del regimiento de Tiradores de Maceo que pertenecía al Quinto Cuerpo, segunda División , Cuarto Batallón de Infantería del Departamento Occidental del Ejército Libertador.
El 7 de diciembre de 1896, al ocurrir el encuentro sorpresivo entre tropas españolas y cubanas en el potrero San Pedro en la provincia de la Habana, el Comandante Juan Manuel había ordenado retirar algunas impedimentos para facilitar las dos cargas al machete que tuvieron lugar contra las filas españolas. La escolta y el grupo que rodeaba a Maceo se había reducido a 45 hombres. En la segunda carga Juan Manuel había indicado cortar unas cercas de alambre, pero al ver que Maceo cae herido , corre hacia él a prestarle auxilio; en esos momentos ve a su alrededor a Miró Argenter , Pedro Díaz y al Doctor Zertucha socorriendo al Titán de Bronce. Cuando Juan Manuel logra tener al Lugarteniente Antonio maceo en sus brazos sentado y recostado a él, ya estaba moribundo e instantes después muere. En esa acción Sánchez Amat es herido gravemente por un impacto de bala , lo que motivó que tuviera que refugiarse por un tiempo en un campamento mambí cerca del oeste de Cajío, en el sur del territorio güireño
Al terminarse la guerra fue ascendido a Coronel y traslado a Isla de Pinos como máximo jefe Militar de ese territorio y de las fuerzas independentistas que allí se enviaron. Fue licenciado el 24 de agosto de 1898, meses después el gobernador de la Habana, el general Ruíz Rivera lo propone para ocupar la Alcaldía del poblado de Nueva Gerona y de toda la isla pinera. Fue aceptado por unanimidad a pesar de los 4 candidatos que había en ese cargo el patriota güireño impidió el intento yanqui de anexarse aquel pedazo de tierra cubano gracias a la resistencia que impuso desde su alcaldía . Juan Manuel Sánchez Amat murió en 1934 a los 67 años de edad.

