En esta ocasión conocerán sobre el reloj de la Iglesia de San Antonio de los Baños. Sus antecedentes se enmarcan cuando en 1869 fue donado un reloj por el Conde de Palatino, Don Gregorio González Morales, para ser instalado en el frente del edificio del Ayuntamiento que en la actualidad ocupan oficinas del Poder Popular Municipal.
Poco tiempo después el citado reloj se derrumbó, por lo que se desistió de instalarlo en dicho lugar debido a la poca durabilidad de este y sobre todo a la dificultad de no disponer de la altura necesaria para el desplazamiento de los pesos de la cuerda del mismo, que no es más que el mecanismo que hace funcionar el maravilloso aparato mecánico.
Después de ser retirado del frente del edificio del Ayuntamiento, se acordó ubicarlo en una torre norte de la Iglesia de San Antonio de los Baños. Esta torre fue construida en 1853 y que hoy en día ocupa la mayor parte del Parque Camilo Cienfuegos. Acercándonos a los orígenes del reloj de la Iglesia de San Antonio de los Baños, tenemos que el Ayuntamiento asignó cierta cantidad de dinero de sus fondos para el mantenimiento y reparación del conocido objeto que marca el paso del tiempo, con lo que se le pagaba a un relojero del pueblo que dos veces por semana daba cuerda al mismo, lo limpiaba, lo engrasaba y verificaba la hora.
En un inicio la esfera del reloj era circular y estaba protegida por un cristal para evitar que el viento actuara sobre las manecillas, provocando que se atrasara o adelantara. En nuestros días este reloj funciona perfectamente y en las noches de calma toda la población puede escuchar sus nobles y familiares campanadas.

