De gallego a ariguanabense…

  José Luis Posada MedioJosé Luis Posada Medio English Version

Óleos sobre lienzo y tinta sobre cartulina, litografías y humorismo gráfico a plumilla, expresiones del arte de un autodidacta imaginario, de un soñador, pintor, caminante y caricaturista. Gallego de nacimiento, ariguanabense de corazón.

Eso es para el mundo José Luis Posada Medio, quien supo burlar a la muerte y bajo su manto renace cada vez, con el espíritu de los que siempre serán grandes.

Polifacético y fecundo artista, el Gallego Posada nació en Villaviciosa, Asturias, España el 10 de febrero de 1929, aunque en una falsa partida de nacimiento que empleó su familia para huir del franquismo, aparecía otra tierra natal: la barriada de San Miguel del Padrón en La Habana.  Poco después, el destino lo llevaría a establecerse definitivamente en San Antonio de los Baños.


Lo de «gallego» ya se sabe. En Cuba acostumbramos a llamar así a todos los peninsulares, sean vascuences, de Aranjuez, Madrid o de plena Galicia. Lo de «cubano» también se sabe. No sólo por establecerse en esta Isla con siete años, sino por todo lo que hizo por ella.

Así, desde 1942 inició su carrera artística en Cuba, pródiga en exposiciones, eventos y desafíos como diseñador de vestuarios para el Teatro Musical de la Habana y el Teatro Nacional de Guiñol.

Sin embargo, más allá de ese rico talento y los grandes aportes que realizó en el Ariguanabo, vale mencionar lo que era para él la vida, una consagración de bromas y de esa particular forma de decir: “al pan pan y al vino vino”.

San Antonio de los Baños fue para él su último aposento, la tierra que lo vio crecer, formarse como artista y también morir en el año 2002. Su pérdida causó conmoción en Cuba. Los últimos años de su vida habían transcurrido entre su Asturias natal y el país de adopción.

Este año se cumple un aniversario más de su desaparición. Como de costumbre, familiares, amigos, ariguanabenses y cubanos le tributarán el merecido homenaje. Exposiciones y debates harán gala del talento de este genio descomunal, según afirmó en alguna ocasión la prensa de nuestro país. 

A él, interesado especialmente en la fantasía, la magia y el hombre mágico, dedicamos un instante de recuerdo, un enorme abrazo de amistad y lealtad.

Todos los que tuvieron el privilegio de conocerlo, y los que rebuscamos en el pasado y la historia de su vida, le agradecemos infinitamente haber sido parte de Cuba, un país que según él mismo expresó “nunca saldrá de la magia, porque vive con ella”.