José Luis Posada, nace en Villaviciosa, Asturias, España el 10 de febrero de 1929. Este gran artista (pintor, muralista, caricaturista, dibujante, grabador, diseñador gráfico, ceramista y escenógrafo) de reconocido prestigio internacional, constituye toda una aventura preñada de riesgos.
El año 1958 fue clave para un autodidacta José Luis Posada, que desde muy niño había manifestado una gran habilidad para el dibujo, ganando su primer premio por esta modalidad en 1942. Fue entonces cuando sus caricaturas e ilustraciones comenzaron a publicarse en los diarios La Tarde y La Calle. Luego colaboraría en el periódico Juventud Rebelde y en el suplemento humorístico El Sable. Además, en 1966 dio el nombre y diseñó el logotipo del cultural El Caimán Barbudo, de periodicidad mensual.
Desde 1942 realizó numerosas exposiciones no sólo en Cuba sino en otros lugares del mundo (Suiza, Francia, Venezuela, Nueva York, Hamburgo, Dinamarca, México, Montreal, París, Santiago de Chile, Polonia, Buenos Aires, Holanda, Japón, Copenhague, Berlín...). También expuso en Asturias y lo hizo en el Museo Antón de Candás y en el Evaristo Valle de Gijón. Además, diseñó y realizó vestuarios y muñecos para el Teatro Musical de La Habana y el Teatro Nacional de Guiñol.
Numerosos museos y colecciones como el Museo de Bellas Artes de La Habana, Museo de Arte Moderno de París, Archivo Nacional de Francia, Museo Hermitage de la URSS, entre otros, incluyen su obra. El Museo Evaristo Valle cuenta con un buen número de grabados y litografías donadas por él poco antes de su muerte.
Colaboró en el periódico Juventud Rebelde y en el suplemento humorístico El Sable. En 1966 da el nombre y diseña el logotipo del mensuario cultural El Caimán Barbudo.
En 1984 se le otorga la Distinción por la Cultura Nacional de Cuba.
En 1986 realizó una exposición de caricaturas en homenaje a los 84 años de Nicolás Guillén que alcanzó una gran repercusión internacional; esta muestra será publicada en forma de libro el próximo año. En 1988 la crítica destaca el formidable trabajo de Posada como diseñador de libros.
Fallece el 25 de enero de 2002 en Santiago de Baños, causando su pérdida una conmoción en Cuba. Los últimos años de su vida habían transcurrido entre su Asturias natal y su país de adopción.

