Foto Maivy Cruz
Ramón Benito Pérez
English Version
Tengo un gran privilegio, se lo confieso. Ayer la vida me premió al ser testigo de la entrega a usted de la orden Félix Elmuza, que otorga la Unión de Periodistas de Cuba a nombre del Consejo de Estado, en la atribución que le está conferida como organización que rige los destinos del periodismo cubano.
¡Cuánto orgullo sentí en ese momento!. No imaginas cuantas ideas y pensamientos fluyeron en mi mente. Mientras le estampaban en el pecho la efigie al destacado periodista, recordé a mi abuela Andrea, su mamá, esa que siempre vivió orgullosa de sus premios y resultados en el ejercicio periodístico, cuando era apenas un jovenzuelo, que soñaba escribir en los medios nacionales y dejaba sus mejores horas entre libros, apuntes de clases y el ir y venir en la 185 hasta la capital.
El profe Ramón Benito Pérez Montesino, es sencillo, callado, locuaz, rápido cuando articula palabras y muy entregado a su amor, el periodismo. No peina canas, no, su cabello es escaso y siempre quiere más y más en busca de la perfección, porque le roba minutos al sueño para la mejor crónica, el perfecto reportaje o la exquisita entrevista. La vida, que dura ha sido la vida con este Quijote del periodismo ariguanabense. El lo sabe, por eso ha tenido fuerzas para seguir y en cada triunfo, sus pupilas brillan y no baja la cabeza, no, se muestra erguido para mirar de frente el horizonte que le invita a nuevas conquistas en el periodismo revolucionario cubano.
Benito Pérez, sabe de guardias de equipos en Secundarias y preuniversitarios, de los amores de adolescentes en los pasillos de la escuela, también de excelentes declamaciones en las clases de Español Literatura o de sus propios recuerdos junto al Río Ariguanabo. Asimismo en su activo andar por la vida, tiene los recuerdos de las presentaciones en concierto del gran trovador Silvio Rodríguez a su paso por San Antonio de los Baños y el triste dolor cuando perdió a su hijo Ramoncito. Ese, el Benito de las carreras de maratón y las conferencias en la universidad como Máster en Ciencias del Deporte, es un digno protagonista de su tiempo y nadie mejor que él para llevar en su pecho la prestigiosa orden
Todo, alegrías y tristezas, triunfos y descalabros, han hecho del profe Benito un hombre fuerte y capaz. Amigo, padre, compañero, soñador, hacedor de realidades frente a muchas quimeras, amante del béisbol y fiel aliado de los numeritos deportivos, hacen de este profesor un ejemplo a seguir por los que ejercemos la profesión sagrada del periodismo.
Hoy estoy feliz de que hayas recibido la orden Félix Elmuza y le recuerdo que siempre será mi talismán, mi guía, mi bastón en los avatares de la vida, porque además de profesor y periodista, gozo la dicha de que seas mi tío y con eso tengo bastante. Entonces no digo más, porque a mí, a mí se me agotan las palabras ante su grandeza de hombre humilde.

