Blas Roca CalderíoEnglish Version
Ejemplo de entrega y fidelidad a la Revolución, fue Blas Roca Calderío.
Hombre de pueblo y seguidor de las ideas socialistas, tuvo una educación casi autodidacta, pues solo pudo cursar hasta el cuarto grado de la enseñanza primaria.
Hombre modesto y sencillo, se adjudicó el respeto y la admiración del pueblo cubano. Fue intransigente en sus ideas de unidad y la lucha de clases.
Ingresó en el Partido Comunista y elegido miembro de su Comité Central. Secretario general de la Federación Obrera de Manzanillo, tomó parte activa en las huelgas de zapateros de 1929 y en la de estibadores de 1930.
Acciones sobran en su aval de ferviente revolucionario y comunista, Es detenido en julio de 1932 y encarcelado un año, en Guantánamo. En la prisión escribe trabajos que circulan clandestinamente. Publicó los Periódicos mimeografiados “Voz Proletaria” y “El Comunista”, este último después de la caída de Gerardo Machado.
Líderes brillantes como Lázaro Peña, Jesús Menéndez y otros surgieron bajo la sabia dirección y el magisterio de Blas Roca, y la clase obrera alcanzó considerables conquistas sociales y políticas.
Tareas tuvo muchas y las llevó a cabo con la entereza revolucionaria que lo caracterizaron: presidió la delegación cubana al Séptimo Congreso de la Internacional Comunista en la Unión Soviética. También fu miembro del Buró Político, en la ocasión en que el glorioso Partido celebró su Primer Congreso, diputado a la Asamblea Nacional en noviembre de 1976, se convirtió un mes más tarde en su primer Presidente, cargo que desempeñó con su acostumbrada dedicación y brillantez durante casi cinco años.
Quizás en ninguna de sus tareas revolucionarias brilló tanto y dio muestras más relevantes de su capacidad intelectual y sus dotes de político y estadista como en las tareas relacionadas con la elaboración de la nueva Constitución de la República de Cuba. En ese trascendental documento Blas volcó su sabiduría y entregó una parte de su propia vida de revolucionario, con la inconmensurable alegría de ver plasmados en la Constitución socialista sus más caros anhelos y sueños de comunista. En muchas otras instituciones, códigos y leyes de la Revolución están presentes los esfuerzos de Blas, ejemplo de maestro y de autodidacta a lo largo de toda su vida.
Hoy Blas Roca figura entre los grandes patriotas de nuestra historia y sus méritos extraordinarios como hombre como trabajador como dirigente político y revolucionario y como comunista glorifica su condición de ser el primer Héroe del Trabajo de la República de Cuba.
El 25 de Abril de 1987, a los 78 años de edad, muere Blas Roca quien dedicó 58 años como ejemplar comunista; por decisión de la Dirección de la Revolución es sepultado en el Cacahual con honores de General muerto en campaña, y de acuerdo a su deseo en “tierra pelada”
Fidel despidió su duelo y de sus palabras extraemos:
“Ha dejado de existir un hombre excepcional, de singulares virtudes y extraordinario talento. Un revolucionario ejemplar que dedicó por entero su vida a la causa de los humildes, maestro y conductor de comunistas por más de medio siglo, combatiente indoblegable que durante casi tres décadas dirigió el primer partido marxista-leninista de Cuba.