Fotos cortesía del autor
Río AriguanaboDesde que era apenas un niño siempre me ha gustado sumergirme en las frías aguas del Río Ariguanabo. Junto a mi pequeña hermana, en ese momento, pasaba ratos inolvidables que nunca se borrarán de mi mente. Crecí y es algo preciado para mí y me preocupo de su estado.
Gracias a la Ingeniera Dulce María Rodríguez Lugo, quien fuera por varios años Secretaria del Consejo de Cuenca Hidrográfica Ariguanabo obtuve estos datos que servirán como fuente de conocimientos y le ayudarán a quererlo tanto como lo quiero yo. Sirva de homenaje este trabajo al 5 de junio Día Mundial del Medio Ambiente.
El Río Ariguanabo, en el tramo desde la laguna hasta el lugar de sumersión en la Cueva del Sumidero -dentro del casco urbano del pueblo-, tiene una longitud de 11 Kilómetros, de los cuales 10 son navegables.
Puente de la Quintica en el Río AriguanaboSu ancho promedio es de 23 metros, siendo el mayor de 39 metros y el menor de 14.
La profundidad promedio es de 3m. El sentido normal de sus aguas corre de Norte-Sur, y la velocidad de la corriente es mínima.
En cuanto a las características de su cauce podemos decir que es profundo y encañonado, con cerrados meandros y fuertes pendientes en sus laderas.
El Río se encuentra representado en la desembocadura de la laguna Ariguanabo y en el área urbana de San Antonio de los Baños. El primero de estos cierres constituye una importante obra hidráulica de compuertas de acero y estructuras de hormigón de considerable envergadura. El otro cierre constituye un muro de hormigón, al que se le adicionan tablones para elevar el nivel del embalse en este lugar del río.
Las fuentes de alimentación proceden de la laguna en los períodos lluviosos y del escurrimiento de las aguas de toda la localidad que descargan en el propio río. En el período de seca se alimenta de 21 manantiales naturales (ojos de agua), por lo que la alimentación básica es de agua subterránea lo que motiva la existencia permanente del río.
Además, el pequeño Río Govea, que recoge las aguas de las Alturas de Bejucal, alimenta la laguna y ésta a su vez al Río Ariguanabo. Este último posee un lento caudal puesto que el nivel de base tiene solo 8m de diferencia entre su nacimiento y la Cueva del Sumidero, por lo que es un río viejo, que se hace más lento aún en el período de seca. Se considera que este fenómeno se produce debido a los cierres construidos en el río y la poca pendiente topográfica de su lecho, lo que hace que el gradiente hidráulico, entre ambos extremos del río, se invierta en contra del gradiente topográfico, coadyuvado por el aporte de los manantiales, así como el agua de escurrimiento superficial de sus márgenes.
Alrededor del río se observan pequeños sumideros en forma de embudos, en las rocas calizas disueltas por las aguas hidrocarbonatadas, como los del área de Ojo de Agua de Nico. El río no presenta un retroceso en sus cabeceras.
Estas características generales constituyen una fuente esencial de conocimiento del Río Ariguanabo, al que todos ven diariamente en San Antonio de los Baños sin saber como nace y se abastece. Es por eso que no me canso de decir con orgullo, como dice Silvio Rodríguez: Yo soy de donde hay un río…