El destino de la humanidad peligra ante el consumo indiscriminado de drogas, la necesidad urgente de ponerle freno aún no encuentra la voluntad política para abordar la prevención y detección como una tarea priorizada a favor de la estabilidad del orden social y la perpetuidad de la especie.
En el Día Internacional de lucha contra las drogas nos guía la premisa martiana de que "La verdadera medicina no es la que cura sino la que previene".
En Cuba la atención a la salud está prevista dentro del sistema sanitario, además del tratamiento al enfermo, emplea horas en la medicina preventiva; en la prevención primaria o completa, mediante la educación y la promoción de la salud para cambiar los estilos de vida, insistir en la población acerca de los daños a la salud del fumador y la incidencia negativa en el resto de los miembros de la familia y la sociedad así como la degradación física, psíquica y moral a la que conduce la adicción.
En el centro del programa de salud aparece el médico de la familia y el equipo del policlínico, los cuales atienden a la comunidad. Este brinda la atención primaria que se relaciona estrechamente con la atención médica secundaria especializada y con la terciaria altamente especializada en los hospitales, para ante este grave problema poder brindar la merecida atención a las que han sido víctimas de estas conductas irresponsables y sufren los efectos con gran implicación en la calidad y sostenibilidad de la vida.
El accionar del sistema de salud cubano encuentra respuesta en el trabajo coordinado con las direcciones municipales de educación, la cultura y deporte entre otros organismos y así se logra la proyección de actividades encaminadas a promover estilos de vidas saludables.
Se trabaja de manera directa con cada uno de los grupos vulnerables del territorio, el conocimiento entre otros de las familias disfuncionales, los desvinculados del estudio o el trabajo, los pacientes con trastornos nerviosos, fumadores, consumidores frecuentes de bebidas alcohólicas, y con antecedentes de padres consumidores de drogas legales.
Actualmente no hay dudas de que el alcoholismo constituye en nuestro país el problema de drogas más importante; es responsable principal de violencias en todas partes (hogares, escuelas, centros laborales u otras), donde ocasionan desintegración familiar y deterioro social, caracterizados por desajustes de la personalidad, degradación, así como conductas delictivas y antisociales.
El trabajo además incluye charlas, intercambio con especialistas del grupo multidisciplinario del territorio, la proyección de videos entre otras propuestas junto al Programa de Intervención Comunitaria, cuyos pilares básicos de actuación están sustentados en las actividades de promoción, prevención, atención y rehabilitación pero aún no ofrece los resultados a que se aspira por lo que se impone mayor sistematicidad.
Ante el accionar silencioso de las drogas se necesita del aporte individual, la conducta responsable y más aún de la relación armónica entre familia- sociedad ante el consumo de drogas partiendo de que la más mínima pérdida de tiempo puede significar un complejo y dramático problema social que debemos evitar por las consecuencias nefastas para la vida.

