Caprichos, malditos caprichos

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Foto tomada de Cubadebate

Dayron Robles lesionado en la pista de atletismo en Londres 2012 Foto Ricardo López HeviaDayron Robles lesionado en la pista de atletismo en Londres 2012 Foto Ricardo López HeviaSonó el disparo y las cámaras te siguieron desde el inicio. Eres el Campeón Olímpico y recordista del mundo, mérito que nadie te regaló, ni tampoco lo compraste en tienda alguna. Avanzaste seis vallas y faltando menos para el final el inoportuno dolor. El muslo derecho fue entonces protagonista total del show. Nadie lo creía, la suerte de los dos mejores del mundo en los 110 metros con vallas, se fue a bolina. Primero Liu Xiang y ahora tú, campeón.


Caprichos, malditos caprichos. Así es el deporte. Todos esperábamos tu medalla. Es cierto, no era segura porque el fantasma de las lesiones te acompañó en el cuatrienio olímpico. Campeón, al fin y al cabo, queríamos tu presea, no importaba el color, la queríamos.

Eres el dueño del record con (12.87) y la técnica de tu carrera es impecable. Nadie se lo explica, pero te quedaste sin medallas. El representante de Estados Unidos, Aries Merrit, cruzó la raya de sentencia con (12.92), un tiempo lejos de tu registro, pero válido para la medalla de oro.

Hoy apareces en todos los diarios. Los amantes al deporte especulan, critican, ponen en tela de juicio tu verdadera lesión. Teatro, pantalla, ficción en el recordista, piensan muchos. No saben lo que dicen, ellos no forman parte de tu organismo. Es verdad que defraudaste a once millones de cubanos. Pesó sobre ti la ausencia de competencias. Ese es el deporte, te rinde cuentas cuando menos lo esperas.

Bofetada entonces para los escépticos cuando paraste el cronómetro en (13.12), tu mejor registro de la temporada. Eran las semifinales de los Juegos Olímpicos en Londres, un presagio de lo que podrías hacer en la final.

Esta vez no pudiste campeón. No importa, la gloria te pertenece. Zarpaso del destino como sombra de un fatal augurio. Vendrán otros grandes eventos, volverás a correr sobre las vallas como lo que eres, un rey de la especialidad en el mundo. ¿Acabado?. Pudiera ser. Hay que esperar tu decisión.  No lo creo. Eres joven aún y puedes reponerte.
Los grandes también fallan. Lo hizo Elena Isinvayeva en estos juegos, lo sufrió Usain Bolt en el Mundial. No somos inmunes, las lesiones y el error aparecen cuando menos lo esperas. ¡Levántate y anda, Dayron Robles!. Este episodio fue solo un capricho. No lo dudes. Un maldito capricho.

 


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