Sin castigo aún los criminales sin fronteras

Fabio Di Celmo, jóven italiano muerto en Cuba por un atentado terrorista a una instalación hoteleraFabio Di Celmo, jóven italiano muerto en Cuba por un atentado terrorista a una instalación hotelera English Version

El asesinato de Fabio Di Celmo- joven empresario italiano – el 4 de septiembre de 1997 se suma a la larga lista de los criminales sabotajes emprendidos contra instalaciones turísticas cubanas que dejan el lamentable saldo de vidas truncas y la destrucción de inmuebles fruto del empeño de los cubanos de construir una sociedad nueva.

Las acciones son financiadas por el gobierno de los Estados Unidos y tienen como principal objetivo el obcecado propósito de hundir la Revolución Cubana, sembrar el luto en el pueblo e impedir que la luz que hoy ven esperanzados otros pueblos irradie en sus corazones y los aliente en la búsqueda de un mundo mejor.

La explosión de una bomba en el lobby bar del Hotel Copacabana cobró la vida de Fabio con solo 32 años. Con esperanzadores proyectos viajó en 1993 a Cuba, apasionado por su gente y con el anhelo de poner su experiencia y trabajo al servicio de la bloqueada Isla.
 
Amante del deporte vistió como capitán la camiseta con el número 10 de la selección de fútbol del equipo de Génova, entre sus sueños añoraba que el equipo viniera a jugar a La Habana. Luego de su muerte, el padre Giustino Di Celmo propició el encuentro entre el equipo de futbol de Génova y futbolista cubanos.

El odio que desde el triunfo revolucionario mantiene en el delirio al archiconocido terrorista Luis Posada Carriles por demás inescrupuloso individuo de la más baja catadura humana lo involucra en los sangrientos hechos. La organización de la acción quedó probada en el juicio seguido contra el mercenario salvadoreño.

Raúl Ernesto Cruz León quien el 4 de septiembre de 1997 había situado cargas de C-4 potente explosivo – en el lobby del hotel Copacabana y otras similares acciones en los hoteles Tritón, Chateau Miramar a solo 30 minutos de intervalo el pánico y la muerte encontraba refugio en instalaciones turísticas de la capital.

Fabio Di Celmo víctima de la explosión murió casi instantáneamente. De su muerte y otras operaciones terroristas son responsables los líderes de la Fundación Nacional Cubano-Americana quienes aún no han recibido el peso de la justicia y continúan promoviendo y financiando actos bandálicos como este.
 

 

El amor a Cuba y la solidaridad con nuestro pueblo alimentan el incansable espíritu de Giustino que no descansa y clama porque se haga justicia a favor de su hijo y contra estos criminales sin fronteras. 


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