Bombardeo en la Base Aérea de San Antonio de los BañosCorría 1961 y continuaba la cadena de sucesos, la escalada de agresiones, sabotajes, atentados dinamiteros contra servicios vitales de la población, el apoyo y financiamiento de Estados Unidos a grupos contrarrevolucionarios con parte del plan de invasión a Cuba fraguado y auspiciado por la (CIA) en su obcecado empeño de acabar con la Revolución, ya desde entonces devenida una pesadilla para el Imperio. Del 17 al 19 de abril los mercenarios desembarcaron por Playa Larga.
Abril insurrecto. Lecciones de patriotismo. Fidelidad a toda prueba. Vida cotidiana mezclada con la historia de un pueblo irredento. Alerta y a la ofensiva los cubanos. Las sucias garras yanquis mancharon nuestro cielo: aviones con falsas insignias cubanas bombardearon los aeropuertos aquel sábado 15 de abril como preludio a la invasión planeada.
Las bases militares de Santiago de Cuba, San Antonio de los Baños y La Habana eran atacadas por 8 aviones en un intento de destruir la fuerza aérea cubana en tierra. El ataque deja un saldo de siete muertos y 53 heridos. Todo con autorización de John F. Kennedy, presidente de los Estados Unidos.
Preparados, al acecho, los batallones de obreros, campesinos, combatientes del Ejército Rebelde y la Policía Nacional Revolucionaria abortaron los planes norteamericanos. Ni Eisenhower, ni Kennedy podían comprender que para el pueblo cubano desde el Primero de Enero de 1959 la suerte estaba echada.
Girón representa el primer capítulo de nuestra resistencia, una página en la historia de luchas, confrontaciones, enfrentamientos donde resplandeció la luz de la libertad conquistada con el fusil de la fidelidad al hombre y por balas de la verdad y la vergüenza de un pueblo que se sabe dueño de su destino.