Cuando se habla de cine en Cuba y de filmes trascendentales en la historia cinematográfica, se habla también de Tomás Gutiérrez Alea. Fue director de cine, guionista y uno de los más destacados cineastas en la historia del cine cubano y latinoamericano. Más de 20 largometrajes fueron escritos y dirigidos por este rector del séptimo arte, además de documentales y cortos, conocidos por su influencia en Cuba y en América Latina.
Después del Triunfo de la Revolución establece, junto a otros directores, la sección de cine de la Dirección de Cultura del Ejército Rebelde, donde inicia la filmación de Esta tierra nuestra, primer documental nacido con el proceso. Participa en la fundación del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC). Fue miembro fundador de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC). En 1960 realizó el primer largometraje de ficción del ICAIC, Historias de la Revolución, con el cual inicia una obra cinematográfica que lo hace conocido en el mundo entero como uno de los grandes de la cinematografía latinoamericana.
Filmes como Las doce sillas, La muerte de un burócrata y la clásica Memorias del subdesarrollo muestran su talante cinematográfico. Otras logradas cintas de su cinematografía son: La última cena (1976), Los sobrevivientes (1978), y Fresa y Chocolate (1993), esta última junto a Juan Carlos Tabío y nominada para el Oscar. Junto a Tabío realizó también su último filme en 1995, Guantanamera.
En una entrevista durante la filmación de Fresa y Chocolate Tomás Gutiérrez Alea, uno de los intelectuales más sobresalientes de Cuba en las últimas décadas, confesó:
"Para mí el cine sigue siendo un instrumento valiosísimo de penetración de la realidad (...). El cine no es retratar la realidad simplemente. El cine es manipular. Te da la posibilidad de manejar distintos aspectos de la realidad, crear nuevos significados y es en ese juego que uno aprende lo que es el mundo".
Recibió numerosas distinciones, entre ellas: la Orden por la Cultura Nacional y la Orden Félix Varela de Primer Grado, otorgada por el Consejo de Estado y en 1988 le conceden la categoría docente de Profesor Titular Adjunto en el Instituto Superior de Arte (ISA).
Escribió ensayos y artículos publicados en revistas y periódicos nacionales y extranjeros. Es autor del ensayo Dialéctica del espectador. Sus filmes han recibido numerosos premios y distinciones en todo el mundo.
El 16 de abril de 1996, fallece este gran artista, que plasmó de una manera sencilla y muy cubana, la Cuba de hoy y de ayer.

