Tanques SAU-100 y T-34 en las arenas de PLaya Girón
Cada 18 de abril se celebra en Cuba el Día del Tanquista, en homenaje a los inexpertos combatientes que hicieron retroceder a los mercenarios de Playa Girón en abril de 1961, en los momentos en que desembarcaban las fuerzas mercenarias por la Ciénaga de Zapata.
Glorifican las filas de nuestras Fuerzas Armadas Revolucionarias y son considerados el “Puño de Acero”, nombre bien ganado por los valientes hombres de las fuerzas blindadas que entablaron combate contra la Brigada mercenaria 2506 tan pronto arribaron al lugar, a pesar de la estrechez de la carretera, bordeada de malezas y terrenos cenagosos. Esa ventaja permitió al adversario frenar al inicio el ímpetu de las máquinas que, en nueva embestida, los obligó a replegarse hacia Playa Girón.
En las heroicas jornadas de abril se familiarizaban por primera vez con el manejo de los T-34 y los cañones autopropulsados SAU-100, en apoyo a la infantería. En el camino desde Managua, en la Habana; hasta Playa Larga, en Matanzas se repasaban las instrucciones para el manejo de estas moles de hierro.
El armamento era nuevo, los soldados inexpertos y la misión difícil, pero ninguna de estas realidades pudo frenar el ímpetu y la decisión de los jóvenes tanquistas.
Fue la labor del líder de la Revolución Cubana, el Comandante en Jefe Fidel Castro, imprescindible en las acciones de los tanquistas. Participó directamente y desde uno de estos equipos disparó certeramente contra el buque Houston que sintió el poder del fuego de las fuerzas cubanas.
La orden de combatir y avanzar sobre las posiciones de los invasores guiaba el patriotismo, obligaba a retroceder al invasor, cumplían sin vacilar y las esteras de los tanques no pararon hasta tocar las aguas de nuestras playas y lograr la rendición enemiga en la tarde del 19 de abril.
Para las fuerzas blindadas cubanas, fue el primer paso de un largo camino de acciones valerosas desarrolladas por nuestros tanquistas dentro y fuera de la mayor de las Antillas.
La actual generación de tanquistas sigue fiel al legado de aquellos hombres. Cientos de miles de oficiales y combatientes de los tanques y tropas blindadas han cumplido importantes misiones en Cuba y ofrecen su solidaria ayuda a naciones hermanas, mantienen la disposición de luchar, ser leal a la Patria, y defender las conquistas de la Revolución y la obra de un pueblo empeñado en construir una sociedad cada vez más justa y digna.

