Fotos Carlos Enrique Rodríguez González
Representantes del sector Tabacalero quienes obtuvieron el Primer Lugar entre los sindicatos grandes“Esta es mi fiesta, no podía perdérmela”. Así me dijo un maestro tabaquero retirado, que lucía su mejor traje en la fiesta del Primero de Mayo ariguanabense.
Los trabajadores de Salud Pública dijeron Presente en la fiesta del proletariado
El nombre se une al de la joven, que se prepara como futuro médico, al del hombre que, sonriente, atiende a los turistas en el hotel Las Yagrumas, al del oficial de la histórica base aérea y al de aquella mujer que no pudo dejar al hijo en casa y, cargándolo, marchó con él por la calle 70, muy estrecha ante la magnitud de pasos seguros y voces jubilosas.
El Sindicato del Turismo ganó la emulación en desfile ariguanabensePara el muchacho que, recorre el pueblo con su carretilla vendiendo vegetales frescos, es su primer desfile obrero. Antes participó cuando era estudiante, pero este será inolvidable. Fue la oportunidad de ser reconocido como gente de bien.
El gallo de la cooperativa cantó más fuerte y el despertador de mi vecino sonó demasiado temprano. Pero para entonces ya mi amigo, el carretonero había concluido la recogida de escombros en las mismas calles, que lo sintieron henchido entre el gozo humano. Porque en una jornada así hasta el pan de la bodega sabe mejor.
Los populares bicitaxis dieron vida al desfileEl claxon de los bici- taxis movió al jolgorio, mientras las costureras de Confecciones Ariguanabo brillaron con sus pancartas, como lo hacen cada día desde el taller. Los campesinos de siempre, los de la vega y el surco, el corral y el ordeño, se compactaron en el goce unánime.
El grupo de Teatro infantil Los Cuenteros encabezó el Sindicato de la CulturaMúsica, poesía, baile y pinceles preñaron la mañana. Rostros humildes de artistas revolucionarios abrieron el aluvión, para que las ideas se esparcieran y llegaran más firmes. Nuestro Chávez creció por doquier con Martí, Lázaro, Fidel y Raúl.
Los vaqueros del Ariguanabo cerraron la fiestaEl sol temerario y la brisa complaciente no se perdieron el convite multitudinario. El mismo pregonero que, ingenioso, anuncia su mercancía, proclamó que este es el socialismo de todos los cubanos, y que por nuevas manos y pechos ciñen un triángulo rojo con una estrella reluciente, que la Patria contempla orgullosa.