El dolor de tu ausencia

Ramón Benito Pérez ¨El Beny¨Ramón Benito Pérez ¨El Beny¨

Se apagó la voz más alta del periodismo deportivo en Artemisa. El cronista del béisbol nacional e internacional, el profesor de Español Literatura en la secundaria básica General José Artigas y el preuniversitario República Popular de Angola, dijo adiós y ya no respira.

El dolor de tu ausencia me inunda el alma. El estelar de tantas batallas con la pluma en ristre se va para no volver. Un upper cup de la vida lo dejó sin aliento. Cinco veces empuñaste el madero como el mejor de los bateadores. Cinco paros respiratorios te impuso la parca vestida de pitcher con intenciones de dominar tus ansias de vida. Llegó para ti la cuenta difícil de tres y dos y la ingratitud del destino te propinó el último ponche. La muerte te lleva consigo sin valorar el precio y la grandeza de tu estirpe.

Esta es la prueba más difícil de mi carrera periodística. La que nunca podré superar por grande que sean los deseos, por bellos que afloren los adjetivos, porque esta es la asignatura pendiente que no me enseñaste a vencer.

Me cuesta tanto verte inmóvil, inerte y sin respiro en ese ataúd que te guardará para siempre. Tú que tanto hiciste por el aula, la pizarra y la propaganda deportiva, nos dejas porque así lo quiso el destino.

Acreedor de la medalla Mártires de Barbados que otorga el INDER y la Félix Elmuza de la prensa cubana, militante del Partido Comunista de Cuba y entusiasta colaborador desde tus funciones como representante de prensa en el Hotel Las Yagrumas, para atender a las delegaciones deportivas y a los equipos nacionales de béisbol, marcaron tu paso por la vida.

Hoy tu pueblo te rinde honores en la última morada, en la inmensidad del camposanto donde descansarán tus restos de hombre sencillo, carismático y humilde. Graduarte con Título de Oro en el Primer Postgrado Internacional de Periodismo Deportivo, fue tu última acción en el mundo de las letras. Allí, tu voz se levantó con elegancia en magistral conferencia.

¡Gracias Benny! Tu legado será eterno e imperecedero. Las palabras se resisten a ser pronunciadas y se agolpan en el sentir del pueblo. Tus clases en la sede universitaria serán un ícono para los que están por graduarse. Ausencia eterna que no termina. Dolor gigante para este Quijote de su tiempo. Llanto repartido en las pupilas que hacen brotar inagotables lágrimas.

Quisiera decir muchas cosas, pero te confieso que no puedo. ¡Caramba, tío! Qué poco disfrutaste tu título de  Máster en Ciencias del Deporte. Cuánto te faltó por decir y enseñar.

Se detuvo el almanaque de tu existencia. Coincidencia fatal el mismo día que hace cinco años atrás, diste sepultura a quien te trajo al mundo el 3 de abril de 1951. ¡Adiós, Ramón Benito Pérez Montesino! No digo más, porque me invade la tristeza y se achican las palabras. ¡Hasta siempre!