“Cuando suene el primer tiro, allí estaré yo”

Carmelo Noa GilCarmelo Noa Gil Carmelo Noa Gil, es uno de los artemiseños que participó en el ataque al Cuartel Moncada, el 26 de julio de 1953.

Carmelo nació el 16 de julio de 1926 en un barrio de Ceiba del Agua en Artemisa. Hijo de campesinos pobres, desde niño se dedicó a la agricultura y ayudaba a sus padres en los quehaceres del campo, así alternaba el estudio con el trabajo.

Solo llegó a estudiar hasta 5to grado y a los catorce años tuvo que abandonar la escuela rural del barrio de Capellanía para laborar como traseguero de leche, para ayudar económicamente a su familia. Por medio de la amistad con el revolucionario Julito Díaz, se  introduce en el grupo de los integrantes que ya estaban en contacto con Fidel.

Según sus compañeros de lucha, Carmelo era un hombre de carácter alegre pero firme, siempre dispuesto a manifestarse contra cualquier injusticia, razón por la que era admirado y respetado por sus compañeros. Militó en las filas del Partido Ortodoxo, la muerte de Eduardo Chibás lo afectó grandemente. El 10 de marzo de 1952, sintió el dolor que todos los cubanos sintieron cuando Batista toma el poder; su expresión ante ese imprevisto fue: esto no lo podemos permitir, cuando suene el primer tiro, allí estaré yo.

Tuvo Carmelo el privilegio de ser uno de los seis jefes de Células de Artemisa. En su finca San Miguel se reunían varios jóvenes revolucionarios e improvisaron un campo de tiro, que fue uno de los más utilizados, para no despertar sospechas en sus familiares, destacaba por su puntería. Integró el grupo de vanguardia que debían tomar la Posta Tres del Cuartel Moncada, junto a Pepe Suárez, Jesús Montané, José Luis Tassende, Ramiro Valdés, Rigoberto Corcho, Pedro Marrero y Flores Betancourt.

El día 24 de julio de 1953, Carmelo solicitó permiso en su trabajo para ausentarse por algunos días con el pretexto de asistir a los carnavales de Santiago, permiso que le fue concedido pues era un empleado eficiente y cumplidor. Se despidió de su familia y partió acompañado de Julito Díaz.

De su participación en el asalto se pudo saber por algunos de los sobrevivientes que era de los que iban en la primera máquina que forzó la posta No. 3 y que murió peleando valientemente frente a los soldados de la tiranía. En la relación de los muertos ofrecida en la prensa apareció su nombre y en una foto publicada en la revista Bohemia se le pudo identificar.

Los restos de Carmelo Noa Gil, antes de ser construido el Mausoleo a los Mártires de Artemisa, donde descansan hoy todos los artemiseños participantes en las acciones del Moncada, descansaron a unos pocos pasos del mausoleo que guarda los restos de nuestro Apóstol, en la necrópolis de Santa Efigenia, en Santiago de Cuba. Escuelas y varios centros de producción llevan el nombre de Carmelo Noa Gil, héroe y mártir de la Patria.


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