Gertrudis Gómez de Avellaneda
José Martí expresó: Gertrudis Gómez de Avellaneda es atrevidamente grande, una legítima gloria cubana. La destacada poetisa camagüeyana llenó de orgullo a Cuba por sus hermosísimas obras, los sentimientos más románticos y la armonía de su pensar y actuar. La profunda identidad y la unidad indisoluble a su tierra. En el poema Al partir, lo revela, en sus versos late el mundo interior de esta sensible mujer, deja ver la tristeza que domina su ánimo al abandonar estas costas.
Los cubanos celebraremos en el 2014 el bicentenario del nacimiento de Gertrudis Gómez de Avellaneda, encontrarnos con la más extraordinaria creadora literaria cubana del siglo XIX, nos permitirá apropiarnos nuevamente de los valores universales de su obra.
La escritora nació el 23 de marzo de 1814, el homenaje es solo un pretexto para acercarnos a través de la literatura y sobre todo llevar a los jóvenes hacia al conocimiento de esta gloria de las letras hispano-americanas, la mujer que escribió bajo el seudónimo de La Peregrina.
En la celebración de la Feria Internacional del Libro Cuba 2014 se rendirá además homenaje al 200 Aniversario del natalicio de la gran escritora cubana Gertrudis Gómez de Avellaneda. La fiesta de la letra impresa en Cuba se realizará del 13 al 23 de febrero en La Habana y hasta el 9 de marzo en las demás provincias del país bajo el lema Leer es crecer.
El programa de los festejos prevé la publicación por diversas editoriales del Instituto Cubano del Libro, de títulos que no se imprimen desde hace muchos años, como “Devocionario”, cuya única edición data de 1867, en España, donde también residió la autora y además el “Diario de Amor”, fruto de su pasión por el joven estudiante de leyes Ignacio de Cepeda. Asimismo, se publicarán sus novelas emblemáticas “Sab”, “Dos mujeres” y “El artista barquero”, como parte de la celebración.
Gertrudis Gómez de Avellaneda descubrió la música de la literatura a través de su poesía, pero también develó el dolor y la injusticia en su prosa, y hoy vemos que el todo en su obra es una lúcida combinación de ese gran sentimiento revolucionario que comenzó a gestarse desde los primeros años de su juventud.
La trascendencia de la obra de la escritora la sitúan a la par del hombre, máxime si la repensamos justo en este siglo desde el atrevimiento y la valentía de su posición en el momento histórico que vivió. La Avellaneda es extraordinaria por cuanto hay una condena demoledora a los prejuicios e injusticias no solo para la mujer, pensamiento nada convincente para quienes ostentan el poder, sino para el negro por su condición de esclavo, expuesto en su novela Sab que encarna una posición extremadamente noble como memoria y es fundamental para entender lo que supuso el desprendimiento de ella a su tierra, a la cual que amó y tuvo presente siempre.
La escritora amó el bien y la virtud, tuvo una posición de franco acercamiento, recordación, nostalgia y amor por Cuba y su tierra camagüeyana. Esa añoranza la manifestó a lo largo de su vida y reflejó en toda su obra. Considerada una de las mujeres más ilustres de la época en que vivió, le debemos respeto y gratitud e inculcar esto en nuestros hijos es formarlos con sólidos valores.
Estamos obligados a honrarla, ella trasciende también por ser la primera mujer cubana que apareció representada en una estampilla de correos, allá por el año 1914. La escritora Gertrudis Gómez de Avellaneda es considerada como una de las voces más auténticas del romanticismo hispano. En su honor, en las actividades en ocasión del centenario del nacimiento, en octubre de 1914 empezó a circular el mencionado sello, para la correspondencia nacional y la que iba hacia el extranjero.
La autora con 26 años se mostró en una abierta crítica contra una sociedad machista que marca a las mujeres por sus “debilidades” morales y que, con pequeñas variaciones, volverá sobre el tema en Errores del corazón y en La aventurera. En una de sus piezas más duraderas, la tragedia Munio Alfonso (1844), hace un desgarrador juicio sobre el mundo donde la justicia tiene signo masculino y puede resultar aniquiladora aún a nivel de las relaciones paterno-filiales.
En la Avellaneda, es atrayente su condición de escritora, resuelta y monumental, revelado en la obra lírica, narrativa y escénica más extensa y resistente de nuestras letras hasta 1870. No solo es la poetisa más importante de nuestro siglo XIX, sino una de las figuras claves del romanticismo americano y quizá de ellas, la que mejor apunta como la precursora de la rebelión modernista.
La celebración el próximo año del bicentenario del natalicio de la escritora será una ocasión especial para ofrecer al público cubano una muestra mucho más amplia de sus poemas, leyendas, novelas y piezas teatrales y para reflexionar con seriedad sobre el aporte a las letras hispanoamericanas.
Comprender el legado de Gertrudis Gómez de Avellaneda nos llevará a reconocer la integridad y cubanía de su producción literaria y su vida.

