Perucho Figueredo
Las acciones del 26 de julio no constituyen un hecho aislado, por el contrario testimonia la voluntad de un pueblo decidido a encontrar su destino, la libertad y el decoro arrancado por largos años de ignominia.
Sentimos un gran orgullo al entonar las notas del himno nacional expresión de los más altos sentimientos patrióticos, revivimos con la letra de cada estrofa, el espíritu redentor de nuestro pueblo.
El insigne abogado y patriota bayamés Pedro Felipe Figueredo y Cisneros, conocido también como Perucho Figueredo, está en las páginas gloriosas de la historia de Cuba por ser el autor de nuestro Himno Nacional. La letra fue creada el 20 de octubre de 1868, cuando los combatientes independentistas, encabezados por Carlos Manuel de Céspedes, habían logrado ocupar la ciudad.
Nació en Bayamo, Oriente, el 29 de julio de 1819. Desde la década del 50 del siglo XIX, Perucho Figueredo se vincula al grupo de jóvenes de Bayamo, su ciudad natal, que manifiestan inquietudes patrióticas. Tras la creación del Comité Revolucionario de esa localidad, del cual forma parte, cumple la misión de crear una música que sirviera de inspiración para el combate contra la Metrópoli. La partitura, orquestada por el músico Manuel Muñoz, es estrenada durante un oficio religioso celebrado en la Iglesia Mayor de Bayamo.
Durante la guerra independentista, el ferviente patriota ocupa altas responsabilidades. Aun cuando su estado de salud se deteriora considerablemente, prosigue su batallar por la libertad.
Capturado por las tropas colonialistas, Perucho Figueredo es encarcelado y condenado a la pena de muerte. En tan difíciles circunstancias, mantiene una digna postura, consecuente con sus ideales. Para él, como expresa una frase del glorioso himno de Bayamo, MORIR POR LA PATRIA ES VIVIR.
En su tumba, en el cementerio Santa Ifigenia, lo acompañan las palmas y la enseña nacional, símbolos de la nacionalidad cubana. En los festejos, a propósito de la jornada por el Día de la Cultura Cubana se le recuerda y nos acompaña cada vez que interpretamos en cada acto, en cada efeméride o evento de trascendencia, el himno nacional, con él damos la más auténtica muestra de homenaje a quien amó la poesía y la música tanto como a su Patria y con él además ratificamos la voluntad de permanecer leales a los principios revolucionarios por los que han entregado y entregan sus vidas los héroes y mártires de la Patria

