Acostarse no es la única forma de aliviar el cuerpo cansado
Acostarse no es la única forma de aliviar el cuerpo cansado. Hay quien piensa que resulta suficiente tirarse en la cama un rato para descansar y reponer las energías. Aunque esta sea la opción elegida, es necesario saber que existen algunas reglas que ayudarán a hacerlo de manera más eficiente.
Un primer paso hacia el reposo es relajarse. Para lograrlo es preciso dejar la mente en blanco y repetirse a uno mismo una y otra vez las palabras: “descansa, reposa, los problemas tienen solución”. Es necesario tratar de dormir por lo menos media hora, este tiempo resulta suficiente para recuperar las fuerzas.
Para descansar bien es preciso un colchón firme, se recomienda colocarse del lado izquierdo o derecho, buscar siempre que el peso del cuerpo se reparta en una superficie amplia, de manera que la columna vertebral no se fuerce. También resulta aconsejable poner una sobrecama o frazada doblada en cuatro en el piso y tenderse boca abajo con los brazos entrecruzados al frente y colocar la cabeza de lado sobre ellos.
En la gimnasia Yoga esta posición de reposo se llama el cocodrilo y permite el estiramiento del cuerpo. Es solo válida para el piso, en la cama no debemos acostarnos en esta posición, pues la columna tiende a jorobarse.
Cuando durante la jornada permanecemos sentados mucho tiempo es posible sentir cansancio en la espalda y los músculos abdominales contraídos. Si es así, se aconseja acostarse boca arriba con las rodillas flexionadas para facilitar la relajación de todo el cuerpo.
Si por el contrario la labor diaria nos obliga a permanecer de pie durante horas, se recomienda tender una frazada en el piso y acostarse con los pies sobre el asiento del sofá o una silla. ¡El efecto es inmediato!, se siente alivio en los músculos, la circulación de retorno se verá favorecida y por tanto, tienden a disminuir con esta práctica la aparición de várices.
Para dormir es bueno adoptar la posición que resulte más cómoda, pero si se prefiere hacerlo boca abajo, se puede colocar una almohada blanda entre el pecho y las caderas. Si se hace de espalda, es recomendable poner la almohada detrás de las rodillas para obtener el máximo provecho del descanso y si se duerme de lado se debe colocar una almohada no muy gruesa en la cabeza y otra entre las piernas, de manera que la cadera quede alineada.
La sacro lumbalgia es un dolor bastante común que se presenta en la parte baja de la espalda. A veces tiene su origen en un padecimiento serio; pero si solo se debe a exceso de trajines, un buen método es sentarse en el piso con las piernas flexionadas y abrazar sus rodillas todo el tiempo que pueda, manteniéndolas apretadas contra el pecho. El dolor y la opresión en la región sacra deben desaparecer. Después se recomienda elevar los pies sobre una silla, esto también hace desaparecer el dolor.
Si el cansancio se siente en los brazos se recomienda cruzarlos sobre el pecho para relajar los músculos. También ayuda acostarse en un mueble de forma tal que puedan colgar los brazos y las manos dejando que caigan flojas a cada lado, como si no tuviéramos huesos ni músculos.
Aunque hablamos de descanso, no debe alarmarse porque le hable de ejercicios y algunas posiciones del Yoga, pues parte de la relajación del cuerpo depende del estiramiento de músculos y articulaciones. Cuando el cansancio sea producido por exceso de actividad se recomienda tenderse en el piso, buscar una pared y pegar las caderas lo más que se pueda a ella, luego levantar las piernas contra la pared y permanecer así por lo menos diez minutos. Si a estos ejercicios le sigue un baño tibio, la sensación de descanso será total.

