Antonio Núñez Jiménez

Antonio Núñez JiménezAntonio Núñez JiménezNacido en Alquízar el 20 de abril de 1923, fue fundador de la Sociedad Espeleológica de Cuba en 1940 y director de su revista, en 1950 se doctoró en Filosofía y Letras en la Universidad de La Habana y cuatro años después publicó su Geografía de Cuba.

El libro no pasó inadvertido: el enfoque revolucionario de dicha materia y la defensa de los valores nacionales dieron "motivos" al régimen golpista de Fulgencio Batista para proscribir su circulación.

La dedicación al estudio de Cuba, en su integralidad y en los más asombrosos detalles mucho ha contribuido a que cada cubano conozca mejor su país. Fue un investigador audaz, temerario en ocasiones, amante del trabajo de campo, entendiéndose por "campo" las montañas y los ríos, las cuevas y los valles, los mares y las corrientes submarinas, la flora, la fauna.

Tras el triunfo de la Revolución Antonio Núñez Jiménez ocupó importantes cargos: director del Instituto Nacional de la Reforma Agraria (y de su revista INRA), presidente del Banco Nacional, fundador y director de la Academia de Ciencias de Cuba por diez años, embajador en Perú, viceministro de Cultura, presidente de la Comisión Nacional de Monumentos, diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular.

Su afán investigativo no conoció fronteras. Alcanzó el grado de Doctor en Ciencias Geográficas expedido por la Universidad Lomonosov, de Moscú. Figuró en viajes que llegaron hasta el Polo Norte, en 1972 y la Antártida, en 1982. Exploró además el continente africano, China, la Cordillera de los Andes, las Islas Galápagos, la Isla de Pascua.

Entre 1987 y 1988 dirigió una expedición célebre a partir de la cual publicó con posterioridad uno de sus libros más conocidos: En canoa del Amazonas al Caribe. Presidió también la Sociedad Cubana de Geografía y la de Espeleología, así como el Centro de Estudios del Arte Rupestre de América Latina y el Caribe y al frente de la Fundación de la Naturaleza y el Hombre realizó una destacada labor en favor de la educación ambiental y el respeto a la vida en cualquiera de sus manifestaciones.

El doctor Antonio Núñez Jiménez encarnó las cualidades del científico moderno. Su laboriosidad (la serie de libros Cuba: la naturaleza y el hombre alcanza las dos decenas de volúmenes) y devoción por el conocimiento así lo atestiguan.

Prácticamente no hubo publicación seriada que no acogiera sus colaboraciones a lo largo de varias décadas. En cuanto a su bibliografía (libros, folletos, conferencias, textos escolares), es sencillamente asombrosa por su profundidad y la riqueza de perfiles.

Su desaparición física ocurrió el 13 de septiembre de 1998, a la edad de 75 años.  Aunque, a decir verdad, ese hecho no nos parece real pues en cada biblioteca, en cada claustro escolar, en cada nuevo hallazgo arqueológico está presente la huella del profesor Antonio Núñez Jiménez.