El Costillar de Rocinante, memorias

Foto cortesía del autor

El Costillar de Rocinante, residencia del Instituto Internacional de Periodismo José MartíEl Costillar de Rocinante, residencia del Instituto Internacional de Periodismo José Martí

“Otra vez siento bajo mis talones el costillar de Rocinante, vuelvo al camino con mi adarga al brazo”, escribió en sus apuntes el guerrillero heroico, Ernesto Guevara de la Serna.

Hoy tomo sus palabras como referente para dejar en blanco y negro mis vivencias en el primer Curso Nacional de Superación para comentaristas deportivos, realizado en el Instituto Internacional de Periodismo José Martí de La Habana.

Sentí el orgullo de compartir el aula con personalidades del periodismo y la narración deportiva. Luis Alberto Izquierdo, Carlos Alberto González, Diego Méndez Calero y José Luis Basulto. También trasmitieron sus enseñanzas y dominio del lenguaje radial y periodístico, máster y doctores en comunicación como Ana Teresa Badía y Milena Recio, además de la guionista y dramaturga Orieta Cordeiro, afable y comunicativa en su buen decir.

Aprendí sobre dramaturgia radial, ética, imparcialidad y distinción profesional, el discurso radiofónico, mediático y las nuevas tecnologías aplicadas a la prensa. Intercambié experiencias con otros colegas del país y comprobé la grandeza de una profesión como la del periodismo deportivo.

La residencia del Instituto, nombrada “El Costillar de Rocinante” nos entregó la posibilidad de interactuar con alumnos extranjeros residentes en nuestro país y ser testigos de la cordialidad, el respeto y la amabilidad de todos sus trabajadores.

Escribió León Felipe: “Me gusta decir soy Rocinante, no soy el héroe, pero lo llevo sobre el magno espinazo de mis huesos”. Esta vez me sentí héroe entre mis propios apuntes. Tomé como estandarte la inspiración y los deseos de aprender y me fui a la capital cubana con aires de conquistar el aprendizaje necesario para ser mejor cada día.

Despertaban las mañanas y con ellas mis anhelos de llegar al aula. Allí me esperaban los consejos y la sabiduría de verdaderos profesionales. La agenda regresa llena de valiosos apuntes y el espíritu se yergue para aspirar a escalar la cumbre de los grandes de la narración y el periodismo deportivo.