Mi segunda casa está de cumpleaños. Lo digo con una mezcla de pasión y orgullo. Pasión porque en ella me hice profesional de la palabra y orgullo, porque cada minuto ante el micrófono representa reto y compromiso con el oyente.
No pensaba nacer por aquel entonces. Era el 8 de octubre de 1971 y un grupo de “locos” fascinados por la radio echaron a andar los sueños y dieron vida y voz a la emisora de San Antonio de los Baños.
Eran los tiempos en que Carmelo de Armas, Isarael Bencosme, Fredy Díaz, Ramón Benito Pérez y Elisa Franchy Alfaro, hacían el periodismo de pueblo para llegar a cada hogar con la inmediatez de la noticia y la verdad como bandera.
Crecí escuchando la radio y esperanzado en que algún día mi voz también fuera parte del éter sonoro en la estación radial que todos amamos por diferentes motivos. La vida me regaló el premio de ser parte de este colectivo. Desde el año 1983, redacto boletines, realizo programas para los festivales provinciales y gano la confianza de la gente en el diario bregar por la información deportiva.
Radio Ariguanabo es mi segunda casa, mi primera novia, la que nunca falla, aún en las peores circunstancias. Con ella tuve alegrías que guardo con celo y amor. La primera transmisión radial fuera de la provincia con el Campeonato Nacional de Béisbol Infantil categoría (9-10 años) en Villa Clara. La profesionalidad que exigió la puesta en el aire del nuevo transmisor de FM en medio del huracán Charley el 13 de agosto de 2004, las entradas en vivo a la programación para seguir el paso de la Vuelta Ciclística a Cuba o la maratón Andarín Carvajal todos los años en el mes de julio.
Hacer periodismo deportivo en Radio Ariguanabo me permite el contacto directo con la gente. Percibo a diario el saludo del anciano que propone un tema de la historia, la conversación telefónica con un oyente para conocer datos estadísticos de un atleta o equipo y la aprobación de todos, después de tratar a modo de comentario un tema actual, junto a la crónica que embellece los valores del deporte ariguanabense.
Soy fiel seguidor del legado que dejaron otros colegas que ya no están. Unos porque tomaron el camino sin regreso, otros por el simple hecho de crecer como profesionales. Siempre se les recordará en cada aniversario de mi emisora querida.
Nombres como los de Guillermo Hernández, Néstor Torres, Carlos Fuentes Alemán, Martín Vicente Socorras, Ramón Benito Pérez y Raúl Hernández Ortega, dejaron una huella indeleble en el deporte de la voz de donde hay un río.
Hoy somos otros los que tenemos la misión de trasmitir al pueblo los acontecimientos deportivos, entre ellos José Aníbal Ramos Gutiérrez, una nueva voz en la 105.3 FM, que me acompaña en las narraciones deportivas y ambos formamos con los oyentes una verdadera familia.
Pasarán los años, vendrán otros aniversarios, pero siempre estaré aquí, en el mismo sitio que un día me acogió y donde respiro aires de prosperidad por ser mi segunda casa.

