Muchos son los cubanos que plasman sus nombres en el pentagrama musical, por su virtuosismo, genio y magia musical y uno de ellos es nuestro Chucho Valdés.
A Chucho se le considera uno de los mejores pianistas del mundo, y por la crítica especializada mundial, como uno de los cuatro mejores jazzistas del orbe. Maestro en todos los géneros, tanto jazz, música clásica y música popular bailable.
Con apenas seis años de edad aprende solfeo con Oscar Boufartique y a los dieciséis debuta como pianista de la célebre orquesta de su padre – Bebo Valdés- Sabor de Cuba. Estudió en el Conservatorio Municipal de La Habana, en la Universidad de las Artes y en el Instituto Superior de Arte, instituciones que fueron testigos de su temple, pues había crecido en una familia de músicos.
Se instruyó como pianista, en 1957 en la orquesta Sabor de Cuba, dirigida por su padre, Bebo Valdés. En 1963 trabaja en la Orquesta del Teatro Musical de La Habana, paralelamente, crea Chucho Valdés y su Combo, con el cantante Amado Borcelá (Guapachá). Más tarde tuvo como directores a Rafael Somavilla, Tony Taño, Manuel Duchesne Cuzán y Paquito D’ Rivera. Formó parte del conjunto instrumental Nuestro Tiempo, dirigido por Manuel Duchesne Cuzán.
Chucho Valdés fue seleccionado en 1972 entre los cinco mejores pianistas de jazz del mundo, por un jurado integrado por Duke Ellington, Dave Brubeck, Miles Davis y Count Basie. El orden que ocupó cada uno fue el siguiente: Bill Evans, Herbie Hancock, Oscar Peterson, Chucho Valdés y Chick Corea.
Un año después funda el grupo Irakere, con la incursión de los tambores batá, arará, yuca y de toda la percusión cubana que había quedado relegada en el folclor.
Esta fusión afrocubana la incorporaron primero a la música bailable y después al jazz y se hizo casi simultánea con dos obras que marcaron pauta: Misa negra y Bacalao con pan.
En 1979 obtiene su primer Grammy en Estados Unidos. En Cuba, en 1980 gana el Disco de Plata que otorga la Empresa de Grabaciones y Ediciones Musicales de Cuba, EGREM.
Ese mismo año participa en el Festival Nueva Música de Moérs, RFA, y Festival de Jazz Plaza, Cuba; en 1982, Kool Jazz Festival, Puerto Rico; 1983, Festival de Jazz de Chicago, Estados Unidos, posteriormente viaja a Londres, Inglaterra y allí actúa en el Ronnie Scott en el cual, desde 1987 se presenta todos los años.
En 1997 ganó otro Grammy por el disco Havana, en compañía del trompetista Roy Hargrove y una banda cubano - norteamericana, y en el 2001 otro con el disco Live at the Village Vanguard (nombre del club donde ofreció el concierto). En este último disco, Chucho está acompañado por Mayra Caridad Valdés (interpreta Drume negrita, de Ernesto Grenet), Raúl Piñeda y Roberto Vizcaíno, percusión, y Francisco Rubio Pampón, bajo.
Ha actuado en el Cal State Northridge Performing Arts Center, en el Ruth B. Shannon Center for the Performing Arts de Los Ángeles, California, acompañado por Carlos del Puerto, bajo, y Carlos Emilio Morales, guitarra, y otros miembros del grupo Irakere, además de músicos residentes en esa ciudad, como Alex Acuña, batería; Justo Almario, flauta; Luis Conte, percusión; Art Velasco, trombón, y Harry Kim, trompeta. Pero el gran jazzista también fue profesor de la Royal Academy of Music, de Londres, donde le impartió clases al famoso pianista inglés Monty Solomo. Ofreció cursos en varias universidades de California, entre ellas la de Berkeley; la Universidad de Victoria, Canadá, y el Instituto Superior de Arte de Cuba, por su trayectoria docente y artística le otorgaron en 1999, el título de Doctor Honoris Causa.
Este 9 de octubre cumple años Chucho Valdés y con él el jazz y la música cubana.

