Intimar con responsabilidad

English Version

Un diálogo entre amigos siempre resulta oportuno, máxime si la conversación se mueve en torno a un interés común. En mi caso escojo para departir con los seguidores de Internet  al Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), considerado el agente del Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA).

Seguramente recordará que el VIH se transmite- dentro de otras causas- por relaciones sexuales desprotegidas y que para prevenirla infección la única forma completamente alejada de cualquier riesgo es la abstinencia sexual aunque también se aconseje la práctica de relaciones íntimas estables y protegidas.

San Antonio de los Baños continúa elevando el índice de contagio por VIH y pese a las acciones preventivas asumidas por el Grupo Operativo de Enfrentamiento a la pandemia, muchos pobladores parecen sentirse cómodos con la situación y optan por jugar con la “monedita de la suerte” al pensar que a su puerta nunca tocará el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida.

Después de tantos años combatiendo la pandemia, no podemos hablar de falta de cultura en territorio ariguanabense cuando nos estemos refiriendo al uso del preservativo o condón, tampoco nos atreveremos a poner como justificante la proximidad de la localidad a la capital del país o la existencia en ella de centros que pudieran propiciar la práctica de relaciones sexuales inestables quizás años atrás ese fuera un buen punto de partida, pero  actualmente, hay que hablar de irresponsabilidad, de falta de visión y análisis al escoger la pareja, de carencia de carácter para determinar por sí solo su salud sexual.

Los Hombres que tienen Sexo con Hombres e incluyo en ellos a los bisexuales, siguen siendo los más vulnerables en territorio ariguanabense y lamentablemente, es el sector donde más dificultades encuentran los especialistas para emprender sus acciones educativas.

Es posible que su orientación sexual no se corresponda con la mía pero eso no lo inhabilita cuando  invito a  la reflexión en la necesidad de protegerse a la hora de intimar con otra persona. Aunque muchos opinen lo contrario, el SIDA no es una enfermedad como otra cualquiera; contraer el virus además de afectar su salud perturba la estabilidad emocional de quienes conviven con usted. A ello súmele el peligro al que expone a su pareja cuando de manera irresponsable decide tener relaciones desprotegidas con otra persona, a veces de su propio sexo. Sepa además que el consumo de medicamentos retrovirales si bien mejora su calidad de vida no erradica la enfermedad.

Las charlas educativas que organizan especialistas del Centro Municipal de Higiene con el apoyo de promotores voluntarios de salud pueden ser una excelente vía para que usted se mantenga alejado de la enfermedad, entonces, no cierre las puertas al conocimiento, comparta con ellos la idea de llevar una vida sexual estable y protegida.