La imagen corporativa en la actualidad se convierte en un valor estratégico a nivel mundial. Las empresas han descubierto que no basta con hacer publicidad de sus productos. Se hace necesario también comunicar una imagen comprensible y creíble. En otras palabras, es imprescindible para el mercado actual definir la personalidad, ya sea del producto, la marca o la propia entidad.
Muy vinculado al tema está la comunicación, vía para personalizar a nuestras empresas y entidades, en correspondencia con sus funciones y principios sociales.
La identidad de una empresa no se manifiesta solamente por los diseños gráficos empleados para identificarla, aunque esto es importante. Existen también métodos verbales, culturales, ambientales e informaciones objetivas.
En San Antonio de los Baños sin embrago, estos elementos permanecen ocultos en gran parte de los establecimientos y permanece la insistencia de mantener una imagen inadecuada ante el público consumidor, cada vez más preparado para determinar cuestiones relacionadas con el gusto estético, con la complacencia al cliente y por encima de todo con la eficacia del lugar, porque también esto resulta objetivo primordial de una buena imagen.
Se ha detenido a pensar cuántos establecimientos ariguanabenses carecen de una identificación gráfica, capaz de traducir el nombre verbal en algo visible, o peor aún, cuántos centros poseen un logo que se aleja de la realidad de sus funciones sociales?
La identidad de una empresa engloba también esa necesaria relación entre los públicos internos y externos, obviada en la mayoría de las ocasiones, sin tener en cuenta que los públicos, en el caso de las entidades dedicadas a la producción y los servicios, son nuestra principal razón de existencia. Pero identidad igualmente es historia, costumbres, tradiciones y eso también viene faltando en territorio ariguanabense
San Antonio de los Baños acumula suficiente razones para revertir su identidad y con ello la imagen de centros vinculados a la elaboración y venta de alimentos, a la prestación de imprescindibles servicios sociales, a la comunicación verbal con el público externo. Suficientes motivos tenemos para encontrar en nuestro radio de acción ese necesario sentido de pertenencia que en un sistema como el nuestro identifica la razón de ser de la organización y con ello revierte la opinión del eslabón más afectado: la sociedad.


