Sensible y enérgica mujer: Gertrudis Gómez de Avellaneda

  Gertrudis Gómez de AvellanedaGertrudis Gómez de Avellaneda English Version

Gertrudis Gómez de Avellaneda, grande en la Literatura Cubana y universal, sensible ante los problemas humanos y de su patria, se revela al lector a través de los géneros literarios en los que ofreció con libertad los sentimientos de rechazo a la esclavitud, la desigualdad entre los hombres y abogó por la igualdad de la mujer.

Las cubanas agradecemos a la Avellaneda  que lo femenino cobrara a través de la pluma y el talento forma corpórea, sentida, eterna, logró con sus obras y su decisión imponerse a la sociedad de su época, marcada  por los designios varoniles.


José Martí expresó: No hay mujer en Gertrudis Gómez de Avellaneda: todo anunciaba en ella un ánimo potente y viril; era su cuerpo alto y robusto, como su poesía ruda y enérgica; no tenían las ternuras miradas para sus ojos, llenos siempre de extraño fulgor y de dominio: era algo así como una nube amenazante. ... . Más: la Avellaneda no sintió el dolor humano: era más alta y más fuerte que él; su pesar era una roca...

Con una secreta fuerza creadora se revela poderosa en el legado cultural y continúa enraizada, porque los textos de Gertrudis son fuente inspiradora para los escritores contemporáneos. Es nuestra, es cubana, y es grande entre los grandes escritores de la humanidad.

Diversidad de géneros comprenden la obra de la autora; novelas, teatro y poesías permanecen como tesoros de la lengua española para patentizar el romanticismo español.

El feminismo osado de su lírica, por donde se escapan las tormentas del alma, los precipicios de la existencia y las tempestades del destino impregnaron a Tula, así se reconoce la personalidad literaria de la Avellaneda, única e inaprensible en tiempos y sociedades.

Además de ser reconocida por su dominio de la elocución poética y frases vibrantes, enfrentó  temas polémicos de la literatura universal. La novela “Sab” es una de las mejores obras sobre la abolición de la esclavitud, a través de una narración sentimental, que rememora la infancia de su ciudad natal.

Su poesía es apasionada y firme, deja entrever la entereza con la cual asumió los avatares de su vida. Del amor que sentía por su tierra natal da fe su poema Al partir, escrito a los 22 años de edad cuando se embarcó hacia España: ¡Perla del mar! ¡Estrella de Occidente! / ¡Hermosa Cuba! Tu brillante cielo, / la noche cubre con su opaco velo, como cubre el dolor mi triste frente/.

Dejó al morir, en 1873, una profusa obra lírica que constituye uno de los monumentos más preciados de la cultura cubana con indiscutible proyección universal.
Gertrudis Gómez de Avellaneda, considerada en su tiempo como una de las mejores expresiones del movimiento romántico, puesto al desnudo por el apasionado carácter, la  generosidad y marcada rebeldía frente a los convencionalismos sociales.

La soledad, la indiferencia fue el precio de amar, de regalar sin la correspondencia de la entrega completa. Sin embargo, en el desafío hacia una sociedad que la juzga y no la comprende, la poetisa, dramaturga y novelista cruzó fronteras temporales, en nombre de los sentimientos y a favor de la libertad espiritual de la mujer.