Indisciplinas que dañan a todos

Teléfono público rotoTeléfono público roto English Version

Las indisciplinas sociales son muy comunes en nuestro medio. Arrojar papeles o basura en las calles, gritar de una acera a la otra, maltratar los teléfonos públicos o permitir que otros lo hagan, rayar los asientos de los ómnibus y utilizar las paredes como papel, son ejemplos de estas acciones, dejan mucho que desear y revelan falta de educación, pero muchos pobladores son protagonistas de ellas.

Quienes cometen tales actos son irresponsables y no piensan lo perjudiciales que resultan, pues un teléfono averiado no puede utilizarse y eso demora más la llamada que necesitamos hacer, los desechos de basura en la calle dificultan nuestro paso por ella, además de la desagradable apariencia y el mal olor que despiden. Asimismo ocurre con los gritos de un lugar a otro, que si estamos cerca, nos molesta.

El lenguaje vulgar que emplean algunos adolescentes constituye también una indisciplina social, pues resulta detestable, al menos para mí, escuchar una palabra obscena y  ni siquiera piden disculpas por este comportamiento.

Las indisciplinas sociales no pueden tener cabida en ningún lugar, considero que estas actitudes son negativas y hay que cerrarle el paso a quienes, de manera conciente, cometen estos hechos.

A estos pobladores que arrojan basura en la calle, a los niños que maltratan los bancos del parque, donde ellos mismos juegan, a los adolescentes que no cuidan su expresión oral y  a quienes gritan en la calle, los invito a reflexionar sobre su actuación, pues con la misma no sólo se afectan ellos, también a la comunidad.