Sembrador de la identidad nacional: Fernando Ortiz

Fernando OrtizFernando Ortiz English Version

El hombre busca en el tiempo, en la historia y las acciones humanas son el punto de partida para valorar cuanto se avanza y queda por hacer aún. El pensamiento no sólo es el resultado de la lógica de las ideas, sino, también, de la lógica de un entramado social, espiritual, mental; la dialéctica de las interacciones e interdependencias de todo lo que conforma el conjunto social y humano

En ese empeño se destacó Don Fernando Ortiz. Ensayista cubano, estudioso del pensamiento de los principales pensadores cubanos, desde el obispo De Espada y el padre Agustín Caballero, hasta el ideario de los hombres de nuestra época.

Fue presidente de la Junta Nacional de Arqueología y Etnografía de Cuba; y en 1961 es nombrado Presidente de Honor de la Academia de Ciencias de Cuba.

Este 10 de abril se recuerda la desaparición física de este polígrafo cubano Fernando Ortiz por la contribución en el campo de la antropología y la historia. Miguel Barnet, Presidente de la Fundación Fernando Ortiz y de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba afirmó que la creatividad científica de Fernando lo convierten en el más útil de los cubanos en las ciencias sociales del siglo xx. La magnitud y el alcance de su obra se expresan en cada libro que escribió y en las instituciones que fundó a lo largo de su vida.

Figura importante en la investigación del folklore cubano, se le calificó como el Tercer Descubridor de Cuba, la larga y fecunda existencia de Fernando Ortiz estimula y participa en la creación de varias instituciones, tales como la Hispano-Cubana de Cultura, la Sociedad de Folklore y la de Estudios Afrocubanos, e igualmente funda diferentes revistas. Obtiene múltiples condecoraciones y distinciones por su meritoria labor, entre las que se encuentran: Socio de Mérito de las Sociedades Económicas de Madrid y Amigos del País de Cuba, Doctor Honoris Causa en Humanidades en la Universidad de Columbia, Estados Unidos, y en Etnografía en la de Cuzco.

Fernando Ortiz es el precursor de los estudios sobre la cultura de origen africana en Cuba. En 1940 en su obra fundacional el Contrapunteo cubano del tabaco y el azúcar introduce el concepto transculturación, considerado uno de sus mayores aporte a la antropología cultural. También contribuyó con sus estudios al desarrollo de la música en Cuba. En 1952 inicia la publicación de la monumental obra en cinco tomos: Los instrumentos de la música afrocubana. Fue director de numerosos publicaciones periódicas y fundador de instituciones culturales que a lo largo de su vida contribuyeron a ampliar las concepciones no eurocéntricas de la antropología cultural y la historiografía en Cuba.

Prolífero en la creación intervino en las más ardientes polémicas culturales y sociales de su tiempo, Ortiz mostró los factores humanos de la cubanidad y las raíces más profundas de la historia nacional lo cual constituye el gran reto en estos tiempos para los hombres de ciencia en la búsqueda, el hallazgo y el planteamiento de los problemas nuevos, viejos y potenciales.

Fernando Ortiz puede considerarse el más útil de los cubanos del siglo XX en el campo de las ciencias sociales”, gracias al aporte investigativo en el ámbito de la historia, la arqueología, la lingüística, la sociología y la antropología, entre otras ramas del saber, y, sobre todo, por la visión multifacética de sus estudios sociales así lo calificó Barnet.

Ese es el espíritu que reina en la Fundación Fernando Ortiz, institución cultural cubana de carácter público y civil, no gubernamental, con personalidad jurídica y patrimonio propios y sin fines lucrativos. Fue creada el 21 de septiembre de 1994, con el objetivo fundamental del estudio y la divulgación de la vida y la obra de Fernando Ortiz.

La Casa de Altos Estudios Don Fernando Ortiz promueve el desarrollo de las investigaciones que van a dar respuestas, o simplemente sugieren caminos, difíciles e intrincados, aunque necesarios, que posibiliten insertarnos de manera activa en la compleja batalla que se libra en Cuba por un destino libre y justo. No se puede estar al margen del compromiso en el cual se está enfrascado. Así, concibe con sus publicaciones, arista básica en su trabajo intelectual, ocupar un espacio en su tiempo, en el quehacer conjunto por el desarrollo de las ciencias sociales cubanas y el conocimiento profundo de nuestra cultura.

Miguel Barnet expresó: La figura de Fernando Ortiz con toda la solidez de su talento y su carácter, quedará en pie sobre los viejos escombros y será escogida por la juventud reconstructora para servir como uno de los pilares sobre los que se asiente la Nueva República.