Niños cubanos
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Con el brillo de la felicidad en los ojos y en los rostros la expresión alegre de saberse seres imprescindibles para la sociedad en el continuo desarrollo, los niños y niñas en Cuba, se saben dueños de la vida, defienden sueños y planes futuros bajo un cielo de paz y tranquilidad ciudadana.
El reconocimiento y respeto a la infancia, distingue al sistema social cubano, el cual a pesar de las carencias y el bloqueo económico, asume la ejecución de políticas sociales, programas y proyectos en esferas como la salud, la seguridad social, la cultura y la educación que garantizan la vida y el desarrollo de niños y niñas. Contraria a la realidad cubana sobre un grupo de naciones, se mantiene la amenaza, el dolor, el hambre, las enfermedades y la muerte donde los niños son los más vulnerables, mutilan la esperanza de los infantiles sueños y las convierten en crudas realidades de tristeza y horror.
La celebración del Día Internacional de la Infancia obedece a un acuerdo de Asamblea General de la ONU en diciembre de 1954, que propuso fuera este día de entendimiento y hermandad entre los niños.
Datos fidedignos atestiguan que unos 250 millones de niños entre cinco y 14 años trabajan y 130 millones no reciben educación, esta realidad dista mucho de lo que sucede en nuestro país donde se preservan los derechos de los infantes. En el mundo otros seis millones padecen lesiones limitantes causadas por los conflictos armados, o han fallecido por las guerras. También el abandono, la insalubridad, las enfermedades y la desnutrición truncan vidas inocentes así como la denigrante prostitución y la pornografía infantiles y los llamados niños de la calle, son imágenes que se muestran al mundo fruto de las sociedades donde las desigualdades sociales pululan y encuentran en los pequeños el blanco ideal.
En el 2002 la UNICEF evaluó:"Se reconoce a nivel global la experiencia cubana en la atención educativa en edades tempranas, a través del programa Educa a tu hijo y de los Círculos Infantiles." La cita define así la atención que en materia educacional recibe la población infantil entre cero y seis años y la premisa de que no hay nada más importante que un niño. A ellos se les beneficia con la aplicación de las vacunas contra la poliomielitis, tuberculosis, difteria, tétanos, tos ferina, sarampión y otras enfermedades.
En materia jurídica se cuenta con los preceptos de la Constitución de la República y los Códigos del Trabajo, de la Familia y de la Niñez y la Juventud, y su letra se mantiene viva en todo el territorio nacional.
Hoy en el mundo se oye el reclamo unánime ante tanto lamento y se impone asumir actitudes responsables con estrategias mundiales donde prevalezca el amor y la atención a los pequeños en políticas consecuentes con la vida.
Justo en el 2012 frenar la guerra, la ocupación ilegal de territorios y trabajar por la equidad social en el mundo es pensar en el mañana y el futuro de la humanidad: nuestros niños y niñas.