Los himnos, son hijos de la más pura pasión revolucionaria y les sobran merecimientos de toda índole, para que nos esforcemos en alcanzar la más digna de las interpretaciones a que son acreedores estos cantos guerreros lo cual contribuye a la formación de los estudiantes. Para ello trabajar dentro de los programas de estudio, la significación y condiciones en que fue creado contribuye a preservar la memoria histórica y la identidad nacional.
Fue interpretado por primera vez en público en las fiestas religiosas del Corpus Christie el 11 de junio de 1868, en presencia del Gobernador Militar de la Plaza, coronel Julián Udaeta. La marcha fue ejecutada dentro de la iglesia, bajo la intensa emoción patriótica de los revolucionarios que salieron detrás de la banda en procesión, escuchando aquellos aires inmortales.
La educación en valores en Cuba condiciona la interdisciplinariedad en el tratamiento de los contenidos tanto de las actividades curriculares como las extracurriculares. El accionar de los instructores de arte insertados a los colectivos pedagógicos debe ser tarea permanente para lograr la correcta interpretación de las estrofas del himno, motivar la correcta interpretación y entonación de la letra nos lleva a ser leales a los creadores del que hoy representa el vigor de todo un pueblo. Se tiene que insistir aún más en cada plantel educacional y en cuanto acto público se celebre hasta quedar satisfechos porque exprese la energía patriótica con la que fue concebido.
Hoy en las diferentes educaciones se presentan muchas dificultades para lograr una correcta interpretación del Himno, como por ejemplo se puede apreciar que la entonación y dicción no es adecuada, además de poseer los estudiantes un pobre conocimiento histórico- literario acerca de dónde, cuando y quién creó el Himno de Bayamo.El Himno Nacional de Cuba encierra el sentir patriótico del pueblo, surgió junto a la motivación necesaria para los cubanos de lanzarse a la lucha por la independencia, a propósito de la situación desventurada de la isla colonizada por España.
El 13 de agosto de 1867, se reunió el Comité Revolucionario de Bayamo en la casa del abogado Pedro (Perucho) Figueredo, para elaborar los planes que debían desencadenar el movimiento independentista cubano. Allí se le sugirió al propio Figueredo que compusiese "nuestra Marsellesa". Esa madrugada, la del 14 de agosto, plasmaba el revolucionario bayamés la melodía del que llegaría a ser nuestro Himno Nacional. Se le llamó La Bayamesa como expresión de su carácter revolucionario y del lugar en que nacía la rebeldía nacional.
Las estrofas nos remiten a la historia patria, al rechazo de la ocupación extranjera y enaltece el sentimiento común de que vivir sometidos es igual a estar en cadenas; es la expresión de negarnos el derecho innegable de los cubanos a ser libres, es privarnos de la voluntad de decidir nuestro propio destino y la construcción de una sociedad nueva.
En cadenas vivir, es vivir
en oprobio y afrenta sumido.
¡Del clarín escuchad el sonido,
a las armas valientes corred!
Al combate corred bayameses
que la Patria os contempla orgullosa
no temáis una muerte gloriosa,
que morir por la Patria es vivir.
La pieza musical al estilo de la Marsellesa, en Francia, contribuyó a enaltecer el ánimo de los pobladores de las zonas de Bayamo y Manzanillo en el momento crucial de lanzarse a la lucha. A Perucho Figueredo correspondió la tarea de hacer la composición y cuyo resultado fue una marcha guerrera que tituló La Bayamesa y que con entusiasmo interpretó al piano al volverse a reunir los conspiradores.
La marcha la ejecutaba con reiteración Perucho en los sucesivos encuentros inflamados por el patriotismo, a fin de que fuera conocida por quienes se incorporaban a los preparativos independentistas.
A Manuel Muñoz Cedeño, Maestro de Capilla de la Iglesia Mayor de Bayamo, se le recomendó hacer la instrumentación, para que al ser interpretada, pareciese una marcha religiosa en los oficios del Corpus Christie, de esa forma la música comenzó a ser tarareada con asiduidad por los habitantes de la región y al producirse la acción de la toma de Bayamo por Carlos Manuel de Céspedes, muchos la conocían.
En los momentos actuales la defensa de los símbolos patrios es prioridad la necesidad de llevar a la conciencia de niños y jóvenes estos sentimientos patrióticos y solidarios. La época actual exige a los educadores, ser celosos en el tratamiento que se le de a esta problemática, son los responsables de construir, de formar ese importante sistema de valores que contribuyan a la formación de esa identidad como sostén de nuestra ideología.A lo largo de la historia el Himno de Bayamo ha presenciado las importantes luchas del pueblo cubano. Por tanto la veneración y el respeto deben acompañar siempre, en cualquier lugar, a la ejecución del Himno.