Razón versus injusticia

La Serie Provincial de Béisbol Primera Categoría en Artemisa, tuvo un nuevo campeón, la selección de San Antonio de los Baños, dirigida por Roberto Chávez Mazola, un manager que ha demostrado ser ganador en eventos de este tipo, con tres títulos 2007, 2008 y 2012, dos segundos lugares, 2001 y 2011 y buenos resultados en las categorías pequeñas del béisbol, siendo Campeón desde el 7-8 años hasta los 15-16,  antes  en la antigua Habana y hoy en Artemisa.

El tema que me ocupa y preocupa en este comentario, gira entorno a la no inclusión del destacado entrenador en la lista de los que tendrán a su cargo la preparación del equipo Cazadores de Artemisa a la Serie Nacional de Béisbol en su edición número cincuenta y dos.

Cierta vez dijo nuestro José Martí, “La palabra no es para encubrir la verdad, sino para decirla” y desde esta tribuna, con la razón como escudo, me despojo de todo regionalismo o chovinismo barato, por ser ariguanabense, para preguntarle a quienes confeccionaron la lista de preseleccionados y directivos que guiarán los destinos del béisbol artemiseño: ¿Por qué no está Roberto Chávez Mazola entre los que comandarán la Liga de Desarrollo y la Serie Nacional?.

¿Qué elementos se tuvieron en cuanta para excluirlo de la directiva?. ¿Le falta preparación?, ¿Escasea de resultados que avalan su calidad como entrenador?. ¿Tiene alguna deficiencia que solo conocen los de la Comisión Provincial?. Preguntas como estas me asaltaron, al tener en mis manos la relación de peloteros y entrenadores que tratarán de borrar la mala imagen dejada por los discípulos de Esteban Lombillo en la Serie Nacional anterior, cuando terminaron en el frío sótano de Occidente con saldo negativo de 30 victorias y 66 derrotas.

Volviendo a tomar como referencia el ideario martiano, me gustaría recordar al apóstol cuando decía: “El hombre no mira de que lado se vive mejor, sino de que lado está el deber” y pienso que el deber de los directivos del béisbol en Artemisa, está en incluir a Roberto Chávez Mazola entre los elegidos. Se ganó el derecho con su título provincial, pero es que el pasado año fue subcampeón y ni siquiera le dieron la posibilidad de dirigir la Liga del Desarrollo, mientras al Campeón, Robin Trujillo, lo hacinaron al cuerpo técnico de esta y luego, quedó fuera de las “cajitas” para la gran fiesta, la Serie Nacional.

Revisarse por dentro es una asignatura pendiente para los que dirigen el béisbol en Artemisa. El deporte, como la vida, no es de nombres, sino de hombres. Los que muestran capacidad y talento, son los que realmente triunfan a la larga, los ineptos, no pueden mirar la luz del futuro porque se encandilan sus pupilas.

Otra vez la injusticia mostró su sombra. Ahora el protagonista es el director del equipo Campeón Provincial de Primera Categoría. Vuelvo a preguntar: ¿Dónde está el estimulo al trabajo realizado, a las horas de entrenamiento de sol a sol para regalar a su pueblo un triunfo merecido?. La imagen que me llevo con esta nueva injusticia, es solo una, la dirección técnica del béisbol en Artemisa tiene nombres vitalicios, trabajen o no trabajen, tengan o no resultados.

Reivindicarse es de sabios, pero segundas partes nunca fueron buenas. Ahora, aunque este comentario encuentre oídos receptivos, ya el mal está hecho y el hombre herido en su más pura autoestima.