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Inicio de Curso 2012-2013En los hogares cubanos reina la alegría, a todos los une un tema en común el inicio del curso escolar. Más de un millón de alumnos de las educaciones primaria, secundaria, preuniversitaria y técnico profesional convirtieron, en verdaderos enjambres, los planteles educacionales, activos ya en el curso 2012-2013.
Para los que asisten por vez primera es un alumbramiento, de ahora en adelante, sumarán a sus vidas experiencias ligadas al infinito camino del conocimiento, para los continuantes es retomar el sendero, ascender peldaños y el hecho en nuestro país involucra a la escuela, la familia, y a la comunidad como ángulos que exigen la perfecta armonía dentro de la complicidad del triángulo cuyos resultados demanda toda la sociedad.
El encuentro en el plantel, del colectivo estudiantil y pedagógico, este 3 de septiembre permite establecer para ambas partes las prioridades del proceso docente educativo que apunta por consolidar la formación y preparación de los alumnos en los programas de estudio y para ello la preparación y superación de los maestros está llamada a ser sistemática.
Los educandos cuentan con el pupitre, el aula, los libros, las libretas, los materiales bibliográficos necesarios, las computadoras que junto a la labor del maestro deberán complementar con las sistemáticas horas de estudio desde el comienzo la formación del hombre de estos tiempos, única garantía para el éxito de nuestra sociedad.
La familia es el complemento de la actividad docente, sin el apoyo de sus integrantes, la escuela no logra sus objetivos; de manera armónica hay que conjugar los valores éticos y morales para el logro del hombre y la mujer protagonista de los cambios sociales a favor de una sociedad mejor.
El resultado de la educación es un fenómeno que se vislumbra tanto dentro de la escuela y el hogar como en el comportamiento social por ello será durante el presente curso una prioridad velar por el uso correcto del idioma, el respeto en las relaciones interpersonales, las normas de conducta, el uso del uniforme y el cuidado de la propiedad social en consonancia con el esfuerzo del país en mantener los logros de la educación que aunque en Cuba cada ciudadano la recibe de manera gratuita al país le cuesta y para ello dispone cada año de un estimable presupuesto para el mantenimiento de los centros así como todo el soporte material que sustenta el calendario lectivo.