Este 14 de septiembre, exactamente a las doce de la noche, será tenido en cuenta en el futuro para múltiples informaciones gubernamentales de todo el país. Así ha sido reconocido ese momento para referirse a la investigación censal realizada entre el 15 y el 24 de este mes.
El Censo de Población y Viviendas del 2012 en Cuba está en marcha desde hace algún tiempo a través de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información y de la colaboración de miles de personas, que han dedicado horas y energías a organizar los detalles necesarios para que no quede un hogar cubano sin registrarse, ante la visita de los enumeradores durante los diez días habilitados al efecto.
Nuestro pueblo, presto a apoyar innumerables tareas de beneficio social, ha sido receptivo, como en anteriores censos desarrollados por el gobierno revolucionario. Y no puede ser de otro modo, si se piensa en la concepción respetada y sostenida desde el triunfo de enero de 1959 de un proceso auténtico de todos y para todos.
Como se ha explicado en reiteradas ocasiones, la investigación censal resume el conjunto de operaciones que reúnen, elaboran, analizan y publican datos demográficos, económicos y sociales de todos los habitantes de una nación. La veracidad de la información recogida en cada domicilio no será verificada, pero, de no ser correcta, alterará las estadísticas finales, cuyo objetivo es servir de argumento a futuros programas socioeconómicos.
De ahí el llamado constante a comprender lo vital de recibir por una hora aproximadamente al estudiante de tecnológico u otra persona designada, que entre el 15 y el 24 de septiembre toque a nuestra puerta. Los enumeradores estarán debidamente identificados por un vestuario y una credencial, que mostrarán al representante de la vivienda.
Próximos a la hora cero de iniciar la etapa final del censo, recordamos a los pobladores de San Antonio de los Baños que en asentamientos rurales y dentro del casco urbano existen oficinas censales, con individuos debidamente capacitados para atender cualquier duda previa a la visita del encuestador a los hogares.
Mientras mejor informados estemos sobre las características de las preguntas y cómo responder en cada caso, tendremos mayores posibilidades de contestar responsable y certeramente sin temor a equivocarnos o a olvidar algún dato importante para las estadísticas que se recogerán.
Muchos participantes en anteriores censos han sido durante esta etapa organizativa los mejores colaboradores, incluso al explicar a las nuevas generaciones por qué se hace la investigación. Ellos han dado fe de que no hay que presentar ningún documento porque no es objetivo dar nombres de individuos ni legalizar o ilegalizar algún domicilio.
La confidencialidad es la patente de quienes se responsabilizan con los datos, por lo que los enumeradores han sido bien seleccionados para que su presencia inspire respeto y seguridad a los representantes de los hogares al brindar cada detalle.
El Censo de Población y Viviendas del 2012, tan auténtico como nuestro pueblo, es ya otra tarea que muestra la capacidad de los cubanos para participar con inteligencia y entusiasmo en una tarea donde contamos todos.