Los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución ofrecen las bases para transitar por el camino que permita realizar el programa económico propuesto para el próximo quinquenio. La actualización del modelo económico cubano se corresponde con el principio de que sólo el socialismo es capaz de vencer las dificultades y preservar las conquistas de la Revolución.
No se trata en modo alguno de ir hacia una economía de mercado sino hacia una planificación más eficiente de nuestra economía. Los lineamientos son claros en cuanto a la eliminación del igualitarismo que ha primado en algunos casos y explican que en la política económica que se propone está presente que el socialismo es igualdad de derechos e igualdad de oportunidades para todos los ciudadanos. Se trata, además, de reafirmar que el trabajo es a la vez un derecho y un deber, motivo de realización personal para cada ciudadano, y deberá ser remunerado conforme a su cantidad y calidad.
Como resultado de un análisis exhaustivo de las actuales condiciones se plantea una política económica dirigida a enfrentar los problemas de la economía a partir de dos tipos de soluciones. Las soluciones a corto plazo que están encaminadas a eliminar el déficit de la balanza de pagos, potenciar la generación de ingresos externos y la sustitución de importaciones.
En un período relativamente breve se deberá también, dar respuesta a los problemas de mayor impacto inmediato en la eficiencia económica, la motivación por el trabajo y la distribución del ingreso. Además de crear las condiciones productivas y de infraestructura que permitan el tránsito a una etapa superior del desarrollo. Las soluciones del desarrollo sostenible, a más largo plazo estarán encaminadas a garantizar una autosuficiencia alimentaría y energética altas y un uso eficiente del potencial humano. Se trabajará también para hacer más competitivas las producciones tradicionales y desarrollar nuevas producciones de bienes y servicios de alto valor agregado.

