¿Avidez sin beneficio?

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Avidez pudiera ser el sustantivo para nombrar el fenómeno del trabajo por cuenta propia en San Antonio de los Baños. Y no es excepción, sino regla lo que ocurre con respecto al resto de las localidades cubanas.

Si hasta octubre de 2010 permanecieron 558 individuos en el municipio al suroeste de la capital cubana, acogidos a esa modalidad, surgida hacia 1994; no hay dudas que la flexibilización de la ley que los ampara, causó verdadera explosión en muchos que vieron un camino a sus ansias de dominar el mundo de los negocios.  

 

Más de 5 200 personas han sido atendidas en este período por la Unidad de Trámite y Empleo del Ariguanabo. No todas salen satisfechas con lo que deben enfrentar, luego de conocer las reglas del juego, por lo que solo están vigentes las licencias de casi la mitad, es decir, unas 2 300.

Mucho menor es el número de individuos que se acoge al régimen de seguridad social, brindado por la ley, que garantiza la jubilación a desvinculados de otros empleos y amas de casa, mediante el pago de otro impuesto mensual.

El panorama cotidiano muestra multiplicidad de ventas de alimentos ligeros. Sin dudas, mucho han contribuido los cuentapropistas a que la población tenga variadas ofertas en horarios y sitios que las entidades estatales aun no satisfacen. Cumplen, por tanto, una función social que se agradece, aunque haya que ir mejorando algunos detalles.

Los llamados carretilleros con sus expendios itinerantes también tienen enorme aceptación.

En este caso urge corregir el tiro con los precios para no perder un servicio tan demandado, pero que no todos pueden pagar. Resulta vergonzoso comprar productos que han mermado su calidad o echarlos a la comida de cerdos por no cautivar a nadie con su relación costo-beneficio.

Pudiéramos enumerar muchas curiosidades del tema, pero el tiempo es oro en la radio.

Destacamos la obra de reparación del parque de la iglesia a mano de cuentapropistas, quizás los mismos que han colmado de infantes el lugar con la puesta en marcha de equipos de recreación de diversos orígenes. Sus precios no merecen nuestro elogio, pero sí la tenacidad que ponen, cuestión que muchos padres agradecen y pagan, aunque sus bolsillos queden limpios.

Un aparte para algo imprescindible: la transportación de pasajeros. La villa del Ariguanabo reconoce hoy como transporte público el de los cuentapropistas. Los bicitaxistas han ganado prestigio con sus servicios y se les ha apoyado con un local para guardar sus equipos. Los camiones, camionetas y autos de alquiler hacia diferentes municipios aledaños son el medio de transporte que permite al pueblo trasladarse.

Diariamente llegan personas a la Unidad de Trámite y Empleo a pedir autorización para comenzar alguna de estas modalidades de trabajo independiente, pero también muchos solicitan su baja por diferentes razones. Algunos por enfermedad, la gran mayoría porque no puede pagar los impuestos, otros debido a que no se les garantizan vacaciones.

Tampoco tienen un lugar que les asegure la materia prima de forma estable, a precios razonables. Un ejemplo lo constituyen los elaboradores de alimentos que deben comprar sus mercancías en las tiendas recaudadoras de divisas, lo que les deja poco margen para obtener utilidades y pagar al fisco.

Además de ser una fuente de empleo, el trabajo por cuenta propia redunda en aporte a la economía del país. Se hacen exploraciones por el cuerpo de inspectores integrales del municipio, por la Unidad de Trámite y Empleo para detectar a tiempo cualquier situación anómala, indisciplina e irregularidad por parte del cuentapropista.

La avidez no ha cesado. Ha variado su estilo. Las modificaciones a la Ley Tributaria deben entrar en vigencia el próximo año, así como otras reglamentaciones sobre la comercialización de productos agrícolas. Mientras esperamos ese momento, continuaremos disfrutando de las iniciativas de los cuentapropistas.