Del tiempo libre y su mejor empleo

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La recreación, ese momento que todos no necesitamos de igual forma, es a mi consideración difícil de satisfacer si depende de muchas personas y recursos, que no siempre se pueden asegurar.

San Antonio de los Baños quizás realice uno de los mejores empeños de la provincia con variadas ofertas habituales a través de centros diurnos y nocturnos en diferentes puntos de la localidad, en su mayoría dentro del casco urbano y en algunas comunidades rurales.

No solo es recreación una plaza abierta o un local cerrado, donde coincidan música, humor y gastronomía para la ocasión. Aunque en gran medida es esta la aspiración de buena parte de las personas para su tiempo de ocio.

Existen disímiles formas de hacer más llevadera la vida que no cabrían en los escasos espacios de un comentario. Pero es seguro afirmar que la villa ariguanabense conjuga intereses por edades, preferencias musicales, posibilidades de acceso a horarios y lugares, para responder al entramado social diverso de más de 40 mil habitantes.

Cuestionar la calidad de las actividades recreativas conllevaría a expertos a un examen continuo de cada una de ellas, amén de la consideración del público receptor que no siempre tendrá la última palabra, pues para ser exactos no debemos olvidar que la avidez por la distracción asimila lo bueno, regular y malo.

Los precios de entrada para estos centros se cobran en dependencia del tipo de espectáculo. La presencia de un grupo musical hace que el valor sea de veinte pesos moneda nacional y si solo se utiliza música grabada, no debe exceder los diez pesos. Las ofertas para niños siempre son gratuitas, pero también insuficientes.

San Antonio de los Baños ha puesto en marcha opciones que incluyen ferias durante los fines de semana, para que cada cual encuentre su espacio, entre otras variantes, no solo en sonidos melódicos, sino también en juegos de participación, prácticas de artes marciales y las consabidas entregas de la gastronomía popular.

Hay muestras suficientes de la preocupación de las autoridades locales por responder a los múltiples intereses de la población. Los locales no alcanzan para todos los que se dirigen a ellos y encuentran que las capacidades ya han sido cubiertas. Largas colas y algunos malhumorados por no llegar a tiempo dan fe de las necesidades siempre crecientes de ofertas recreativas.

Para quienes admiten una vida más tranquila San Antonio de los Baños es amplio en instalaciones culturales, que a pesar de no tener la atención material y constructiva requerida, cumplen una función socialmente decisiva para que todos hallen en esta comarca rica intelectualmente, lo que no necesariamente habrá en otros poblados o ciudades.

Desde un excelente libro, exposiciones de artes plásticas, peñas artísticas de danza y música, obras de teatro y encuentros de trovadores, pueden fascinar a moradores y viajeros, que piensan en el Ariguanabo como punto de referencia obligado.

La recreación tiene un buen momento en la villa. Cuidémoslo y continuemos indagando qué más podemos hacer, para con similares recursos, amplificar el espectro de opciones.