San Antonio de los Baños, Artemisa, Cuba-Reciclar, rehusar, recuperar, son palabras que no todos tenemos incorporadas a nuestro vocabulario y hábitos cotidianos. No son sinónimos, pero tienen algo en común: contribuyen al ahorro de recursos naturales. Por diferentes vías, a partir de disímiles orígenes, los trabajadores de la Empresa de Recuperación de Materias Primas, recepcionan materiales desechados por no cumplir los parámetros para los que fueron creados.
San Antonio de los Baños cuenta actualmente con una entidad que recibe el aporte de las personas dedicadas a buscar todo lo que puede volver a ser útil. No importa lo grande o pequeña que sea la contribución, lo que salvemos de ir al vertedero local, es inmenso y tiene valores incalculables.
Aunque Cuba no es de los países con mayor cultura de recuperación, la vida, más de 50 años de férreo bloqueo y la visión revolucionaria de nuestros líderes han fomentado la idea que convierte al reciclaje en fuente de ingresos.
La Dirección Municipal de Materias Primas en el Ariguanabo cumple sus planes en lo que va de año. Para ello ha consolidado negociaciones con la mayoría de las empresas territoriales, a partir de la Ley 1288. Esta regula la obligatoriedad de las entidades estatales para declarar el material desechable y, mediante convenios contractuales, venderlos al establecimiento responsabilizado con esa tarea.
Ya el territorio ariguanabense conoce la potencialidad que para el próximo año tendrá cada centro y ordena la documentación necesaria para recepcionar lo pactado.
Hay empresas como la Agropecuaria, Empresa de Telecomunicaciones SA ETECSA, la Organización Básica Eléctrica, Empresa de Aluminios Técnicos ALUTEC, Comercio y Gastronomía y organismos como las Fuerzas Armadas Revolucionarias FAR y el Ministerio del Interior MININT, con valiosos aportes de metal ferroso, no ferroso, papel y cartón, plásticos, chatarra electrónica, desperdicios textiles, sacos de polipropileno, entre otros productos.
En todos los casos, la política de no dejar escapar nada al basurero ha rendido sumas significativas desde que comenzó el 2012 y para el año venidero hay mayor organización, que redundará en compromisos superiores.
Los cuentapropistas merecen un reconocimiento. Sin dudas, son los más habituales tributarios de materias primas. El movimiento pioneril Recuperadores del Futuro, por su parte, sigue sembrando en las nuevas generaciones el interés por una tarea en la cual todos podemos implicarnos.

